jueves, 27 de febrero de 2014

Regreso al pasado


Creo que no tengo blog suficiente para reseñar todas las muertes que se producen en el mundo cinematográfico últimamente. Tampoco procedería una entrada monumental a Harold Ramis, por la sencilla razón de que yo en realidad de ese hombre sé más bien poco y mi llanto sonaría como el de una plañidera asalariada de la Columbia Pictures, pero la verdad es que fue ver la noticia de su muerte el otro día y poseerme una morriña ochentera que aún hoy me dura. Los 80, esos años que indudablemente no tienen el caché de los 40, 50 ó 60; ni engloban géneros tan potentes como el noir, el western o el peplum. Probablemente lo que esa década vino a traernos fue mucho entretenimiento y conceptos como blockbuster, secuelamerchandising. No obstante una es hija de su tiempo y no puede olvidar que fue en los 80 cuando se metió por primera vez en una sala de cine para degustar cintas como las de abajo. Todo un regreso al pasado antes de que los Oscars nos devuelvan a la actualidad de un plomazo. Seguro que pueden enriquecer la lista, la cual no va por orden de preferencia, aunque sí encabezada por Ramis, sus compañeros cazafantasmas y su memorable himno:


If there's something strange in your neighborhood
Who you gonna call?
Ghostbusters!


Cazafantasmas (1984)
Juegos de guerra (1983)
La princesa prometida (1987)
Cuenta conmigo (1986)
En busca del arca perdida (1981)
E.T., el extraterrestre (1982)
Regreso al futuro (1985)
Dentro del laberinto (1986)
El imperio contraataca (1980)
Bitelchús (1988)
Los Goonies (1985)
Karate Kid (1984)
Gremlins (1984)

jueves, 13 de febrero de 2014

Popurrí


La escasez de tiempo me lleva a escribir una entrada exprés con la que actualizar un poco el blog y comentar algunos acontecimientos que no quiero que por dejadez se me pasen por alto. En primer lugar está la archisabida muerte de Seymour Hoffman. Lo malo de estos tipos, estos secundarios –él no siempre– con estrella, es que acostumbran a trabajar en unas 2/3 películas al año y cada vez que aparecen el filme se apunta un tanto. Ya no será así en este caso. Gracias a Phillip, además, nos hemos enterado de que la heroína ya no es esa droga ordinaria, bajuna y sanguinolenta que prácticamente se desterró tras los muy sufridos años 80, ahora resulta que renace en la parte del mundo más "in" y que está haciendo furor entre los actores y los aspirantes a esa profesión que pululan por el bajo Manhattan. Que Dios nos pille confesados.




También se relacionaba con la droga en su última cinta la inglesa Kristin Scott Thomas, quien ha anunciado recientemente su retirada del cine. Que se aburre, dice. No creo que sea por la falta de papeles interesantes, porque se va tras el que seguramente haya sido uno de los mejores en su carrera, esa Crystal de Only God Forgives, un filme que reúne críticas que lo retratan como lo más soporífero o lo más sublime, pero en el que ella estaba estupenda. En este caso la desaparición puede ser reversible, pero sin duda vamos a echar de menos sus pómulos generosos, sus ojos hundidos y sus aires aristocráticos.




Pero todo esto es pasado. El presente está en Barcelona y se llama Americana Film Fest. Festival de cine indie made in the USA. La programación promete y los precios acompañan, así que si yo estuviera por la Ciudad Condal no me lo pensaría. Por desgracia no me puedo mover de aquí, aunque espero hacerme con las películas y acompañar en espítitu a los allí presentes. Por cierto, que proyectan la única película dirigida por Seymour Hoffman. Una despedida a lo grande. Desde hoy, 13 de febrero, hasta el 16. Avisados estáis.