viernes, 21 de marzo de 2014

Guapo negro, guapo blanco


Atrás quedaron un año más los Oscars con sus tradicionales polémicas. Se centra en esta ocasión la disputa en la merecida o no gloria de una cinta que rememora el pasado esclavista de los USA: Doce años de esclavitud; para unos necesaria y conmovedora, para otros algo complaciente y accesoria. Habiendo disfrutado la película, me encuentro más cercana al segundo grupo y creo que no será esta la que quede en mi recuerdo del, por otra parte prolífico, 2013. Así que, puestos a hablar sobre cintas de temática racial y reivindicativa, en esta entrada voy a rescatar una más antigua: París Blues (o Un día volveré, tal y como se le bautizó en España). Una olvidada historia de un par de músicos americanos por tierras parisinas. Uno negro y otro blanco. Dos historias tan dispares como el color de sus protagonistas.


La película de 1961 arranca con el contacto de los músicos con dos turistas americanas (de nuevo una negra y otra blanca). Esta relación les hace reconsiderar el motivo de su partida a Europa. Unas historias románticas bañadas de un buen jazz a cargo de Duke Ellington (nominado por la banda sonora aquel año) y con la aparición estelar de Louis Armstrong. El guapo blanco era nada más y nada menos que el insuperable Paul Newman, la blanca su ya entonces envidiada esposa Joanne Woodward y el negro un Sidney Poitier que andaba esos años por la gran pantalla continuamente enfrascado en el problema racial de la época. También en esta ocasión, en la que el director Martin Ritt pretendía mostrar la realidad de los músicos de color que escapaban de la discriminación americana. Para ello Martin ponía un charco de por medio y también dos personajes bien avenidos pero en todo diferentes: El negro que querría volver a casa, pero no debe; el blanco que puede regresar, pero no quiere.


Repetía Ritt con la pareja Newman/Woodward, a los que él mismo había unido en la anterior y más exitosa El largo y cálido verano, aunque esta vez el ya matrimonio no tuvo tanta suerte y pasó el resultado sin pena ni gloria por la taquilla. Y aunque no sea un filme especialmente notable, yo le habría dado alguna estatuilla sólo por el porte de sus protagonistas.





Coda: De un racismo más actual fueron acusados recientemente los encargados de la distribución de 12 años de esclavitud en Italia por unos carteles que resaltaban a los blancos y secundarios Brad Pitt y Michael Fassbender frente al protagonista, Chiwetel Ejiofor, un negro pequeñito que se limitaba a correr en la esquina del póster. Probablemente se deba esto más a la fama que a la raza, pero los desafortunados carteles fueron igualmente retirados tras las críticas recibidas. El tamaño del rostro de Pitt es desde luego mucho más grande que su papel en la película.





18 comentarios:

  1. ¡Vaya! Pues qué decirte. Que estoy del todo de acuerdo contigo. Lo que cuenta 12 años de esclavitud se ha contado ya y mucho mejor. Me ha alegrado ver esta opinión tuya porque yo en el blog le di dos estrellas de cinco y me llegaron mensajes que... en fin. Lo de Italia lo veo más como estrategia comercial, el papel de Brad Pitt es pura estrategia comercial también, es el productor y casi se autoasigna un papel que sirve de reclamo. Ha habido también polémica entre director y adaptador del guión, yo, cuando la vi percibí cierta descoordinación, cierta desconexión. Lo único que me gustó fue el retrato del free born. Saludos.

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    1. Jeje, veo que con "12 años de esclavitud" tuviste que practicar esa paciencia que ha de desarrollar todo bloguero a la discrepancia... A mí me entretuvo, me resulta una buena peli, pero nada notable. Estaba, de hecho, a la cola entre mis preferencias a la estatuilla dorada. Veremos si el año que viene nos trata mejor ;)

      Un abrazo

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  2. A mi 12 años de esclavitud me ha gustado y me parece una buena película pero no una obra maestra.
    He visto hace poco Un día volveré y es una película interesante con muchas cosas atractivas (actores, música, ciudad...) pero que en su conjunto queda un poco floja.
    en cuanto a la polémica con los carteles, en fin... no creo que se quisiera resalta al 'blanco' frente al 'negro' sino al actor conocido y consolidado frente al desconocido y de menos trayectoria. A veces exageran inventando polémicas.
    Saludos.

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    1. Es verdad, es una peli floja, pero no sé por qué se me vino a la cabeza recientemente. Y Newman y Poitier son para mí una debilidad. Lo de buscar polémica es una manera fácil de conseguir que le escuchen a uno... Aunque aparte de eso los carteles son de traca, la verdad.

      Un abrazo

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  3. 12 años la tengo pendiente aún porque me está dando un poco de pereza por lo que leo por ahí.
    De Paris Blues..umm.. no puedo estar más de acuerdo, pero yo la veo con gusto, tiene todos los "elementos" Paris, Paul y Joanne, la música y cómo no, Sidney Poiter que tambien me gusta mucho, un tipo con muchisimo carisma emocionante verle en la ceremonia de éste año, tan mayor. No me olvido de la actriz, su chica en la historia Diahann Carroll, que ejerce de "conciencia" para hacerle regresar a EE.UU..¡menuda época además los años 60's !.

    Me ha gustado ese detalle de relacionar 12 de esclavitud con éste film. Si de racismo hablamos tambien recuerdo la estupenda (ésta sí) Adivina quien viene a cenar ésta noche, en la que, como sabes, Sidney es uno de los principales protagonistas junto a esa pareja mítica Tracy/Hepburn.

    Besitos Mara

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    1. Ya sabía yo que esta peli tu la controlabas, Abril, jajaja. Es verdad que me dejo atrás a Diahann Carroll, la reivindicativa. "Adivina quien..." es una de esas imprescindibles películas de cabecera que todos debemos ver cuando somos víctimas del clásico "Dime de qué presumes y te diré de qué careces"... un beso

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  4. Sin entrar a discutir si Doce años de esclavitud es o no una buena peli, diré que jamás volveré a verla. Sinceramente no me hacen falta tantas escenas de violencia para tener conciencia de ese período tan horrible e injusto en la historia de EEUU.
    En cuanto a París Blues...volví a disfrutarla no hace mucho tiempo gracias a una estupenda entrada que le dedicó Abril en su blog. Disfruté viendo a mi Paul en un papel distinto, disfruté escuchando la música de Louis Amstrong, disfruté viendo al grandísimo actor que es Sidney Poitier y disfruté viendo mi querido París...se puede pedir más??;)

    Lo del cartel es de traca. El protagonista absoluto es el actor negro pero, claro..está su majestad Brad Pitt en un pequeñísimo papel y como productor y hay que ponerle la alfombra roja...en fin.

    Un beso, Mara

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    1. Un "todo en uno", Myra ;) La verdad es que a mí me han gustado películas que tampoco me apetece volver a ver. Es lo que tiene el sufrimiento, no siempre apetece. Lo de los carteles es un descaro, la única opción razonable que veo es que no le diera por ver la película al que se los encargaron... Un beso.

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  5. Bueno, nada nuevo bajo el sol. El "mundo del cine", también en Hollywood (sobre todo, en Hollywood; aquí les copian, aunque dicen aborrecerlos) se pliega a lo que denomino ser "cinematográficamente correcto" y a "quedar estupendo", estar a la moda, en fin. Aunque, eso sí, siempre a favor de un determinado color político...

    Salucines

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  6. Te confieso que ayer noche empece a verla pero al poco me dio por pensar que seguramente iba a ser un poco mas de lo mismo a lo que nos tienen acostumbrados, a tocar nuestras fibras sensibles en la forma habitual con las "taquillas" como fondo. Fue una impresión y la dejé. Al final perdí la noche con una de Abel Ferrara con Madonna como protagonista. Sin embargo prometo que la veré cuando el cuerpo me lo pida. Respecto al clasico que citas, ver en las imagenes a Paul Newman junto a dos grandísimos del jazz y de la música en general es una tentación.
    Un beso.

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    1. "París Blues" no es una gran película, pero merece ser vista. Yo con escuchar la música y verle la cara a Paul Newman ya tengo hecha la tarde ;) Madonna en el celuloide nunca ha tenido mucha suerte (por no decir ninguna), aunque creo que todo es más digno que aquella "Barridos por la marea" que debió sumir a Guy Ritchie en la más profunda depresión... Con razón.

      Un beso

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  7. Recuerdo esta película (Vaya título absurdo en castellano en lugar del magnífico Paris Blues) y ahora resulta muy interesante por mostrar el ambiente de la época con sus cavas de jazz y su música.
    Estos Óscars fueron de lo más predecible, creo que se recordaran por el selfie y el chistecito de De Generes a costa de la pobre Liza Minelli.
    Lo del cartel no me sorprende, la taquilla manda, como cuando hice una portada de Stephen King (Misery) el nombre del autor ocupaba dos tercios de la portada.
    Saludos. Borgo.

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    1. Cierto. A razón de qué le quitarían el "blues" por un título que hace un poco de "spoiler"... Lo de Liza fue cruel, creo que la pobre no habrá podido evitar volver al cirujano tras eso [otra vez].

      Vamos, por lo que dices el de los carteles es un "mandao", no? Me lo creo, la verdad.

      Un abrazo.

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  8. Hola Mara,

    Pues ninguna de las dos he visto. O_O Oohhh!!

    La antigua, solo por el hecho de que salga Sydney Poitier merece ser vista.

    Y esta de "12 años de esclavitud", pues, puff no se que decirte. Es que últimamente los oscars me defraudan a un ritmo vertiginoso. No se... ¿ será la edad que me esta volviendo cascarrabias ? ^_^

    Al menos con los Oscars aprendemos palabras estadounidendes nuevas, como dice Mr. Borgo, el "Selfie", que no es ninguna clase de pescado. ;->

    Un abrazo Mrs. Miniver , poder pasar por su casa virtual, siempre da gusto.

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    1. Los seres con gabardina no envejecen, querido UTLA. Además esa prenda previene del mal del latigazo, muy oscarizado este año.Y el inglés es una lengua bárbara con una gran capacidad para crear nuevas palabras... Están locos estos americanos ;) Un abrazo

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  9. Vaya Paris Blues! hace mucho que no la veo pero guardo buen recuerdo de ella. Martin Ritt era de esos directores que no destacaban sobre los demás pero lo que hacía cumplía con creces. Un artesano que se decía antes. De él me gusta mucho una con Sean Connery (también bastante resultón), Odio en las entrañas y una de sus primeras Donde la ciudad termina con Cassavettes. Es curioso pero siempre tenía galanes y grandes actores en sus películas.


    Sobre 12 años no digo nada más, porque ya ni me acuerdo de ella, jajaja.
    Los posters son gloriosos, mamma mía.

    Un abrazo!

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    1. Nunca he sido de Connery. Le encantaba a mi abuela, pero yo le vi siempre demasiada ceja (no va con segundas). Creo que el galán está en peligro de extinción, nos queda Fassbender y lo que destacamos de él las mujeres no son precisamente las maneras graciosas y elegantes, jajajja. En fin, que "12 años..." se olvida en 12 días, no?

      Un abrazo

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  10. Lo mejor, para mí, de "Doce Años de Esclavitud" fue, sin duda, el descubrimiento de Lupita Nyong'o, guapísima y gran actriz. Saludos.

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