domingo, 29 de diciembre de 2013

Paradies: Hoffnung. El tercer y último paraíso.


Cuando esta entrada se publique yo andaré por Flandes comiendo gofres como si no hubiese un mañana. Adelantándome a ese hecho que será inevitablemente consumado, he planeado inaugurar el 2014 con una entrada dietética. Nada más propio para esta embaucadora época de propósitos ficticios. Cierro, además, un ciclo, porque tras el paraíso de la Fe y el del Amor, el que me quedaba era éste, el de la Esperanza.




Volvemos así a la obra de Ulrich Seidl. Contextualizando esta parte del discurso, nos encontramos a la devota Annamaria (protagonista de Paradies: Glaube) llevando a su sobrina a un campamento veraniego mientras la madre de ésta (Paradies: Liebe) anda por Kenya buscando el amor –o lo que sea– entre los salerosos hombres de la zona. Y así llega Melanie a un singular centro donde le van a enseñar a perder las lorzas y, de paso, muchas otras cosas. Sin gymkanas, pero con gimnasia, la joven pasará unos días luchando de forma férrea contra las calorías. Aunque el espíritu rebelde del adolescente tienda casi siempre a alejarse de la disciplina y se acerque más al desfase y al incumplimiento.




No puede negar esta entrega la relación con sus predecesoras. Con sus planos estáticos y simétricos y sus personajes castigados, la firma del director austríaco es evidente. Y quizás sea por lo dietético, pero en esta ocasión parece que todo tiene menos chicha y la juventud termina ofreciendo un resultado menos bizarro a un espectador ya extrañamente acostumbrado a la peculiaridad de esta familia. O será que albergaba yo muchas esperanzas en esta película con un nombre –a su vez– tan esperanzador.




Me atrevo a decir (sin peso de por medio) que Melanie no baja ni un gramo, aunque conoce el amor verdadero. Y si el camino a la Fe de Annamaria era bastante discutible y Teresa allá por Kenya termina perdiendo un poco el norte (nunca mejor dicho), la experiencia de la sucesora no es mucho más positiva. Si atendemos a la trilogía de este director, supongo que deberíamos sacar como conclusión que la juventud es un asco, pero que ésta es sólo la antesala de todos los ascos que nos quedan por vivir. Pero eso sería hacerle mucho caso al austríaco. Siempre punzante; a veces entretenido, otras cansino. En cualquier caso, yo les deseo un 2014 con Fe, Amor y Esperanza, pero no de las de Ulrich, sino de las del montón ;)


martes, 24 de diciembre de 2013

Feliz Navidad


Con esta criatura tan navideña os deseo unas fiestas la mar de felices. Nos veremos en unos días con  el inevitable empacho de cada año. Muack.



jueves, 19 de diciembre de 2013

De Abdellatif Kechiche, Adèle Exarchopoulos y Nelson Mandela


Abdellatif Kechiche
Desde que Abdellatif Kechiche se llevara a casa la Palma de Oro en el pasado Festival de Cannes, La vida de Adèle se ha convertido en una de esas películas europeas imprescindibles cada temporada. Tengo que confesar que yo al cine fui con cierto recelo, aunque fuesen muchos –y fiables– los buenos comentarios que sobre la cinta me llegaban. El motivo era básicamente el cine de este tunecino/francés, tan amante de las historias de arrabales –sosas para mi gusto– bien sobradas de minutos. Andaba yo preparada para encontrarme algo parecido a Cuscús, esa película que en 2007 se llevó el Premio especial del Jurado en Venecia y arrasó en los César con una innecesariamente larga historia de emigrantes norteafricanos en el sur de Francia. Poniéndome en lo peor, hasta podía encontrarme con algo parecido a La escurridiza o cómo esquivar el amor, film adolescente y suburbial que también triunfaría (aún me pregunto por qué) en los Premios César de 2003. Algo más fresco estaba Kechiche en su ópera prima, La faute à Voltaire (La culpa la tiene Voltaire) que abordaba también el tema de la inmigración pero con un resultado bastante más ágil.


Probablemente la celebrada Adèle no esté lejos de todo eso. Basada en el cómic Le bleu est une couleur chaude, la historia se sitúa en el extrarradio parisiense y vuelve a tener a una adolescente por protagonista. Una joven con muchas ganas de conocer mundo que comienza su despertar sexual tanto en su acera como en la de enfrente, y que no tardará en probar las mieles del amor más intenso, el primero. Y si en realidad el resultado no es en esta ocasión tan diferente, cabría preguntarse por qué ahora todo es mucho más emocionante y al espectador no le pesan los 180 minutos de la cinta como una losa. ¿Ha dado ya Kechiche definitivamente con la tecla? Supongo que no, pero el director tiene ahora una pieza que antes no tenía, y no es otra que la actriz que da vida a la protagonista, Adèle Exarchopoulos. Porque viene a ser ella la que hace la película grande y la que consigue la empatía del espectador. Natural a rabiar, definitivamente no habría una Adèle sin Adèle. 


Pero si hay una película en la filmografía del tunecino que se sale por la tangente, ésa no es la basada en la ya mencionada jovencita parisina, sino la que se inspira en una mujer real, Saartjie Baartman. Venus Negra (2010) nos mostraba el lado más oscuro de Kechiche, que procedía sin paños calientes con este trágico biopic. Otra vez una inmigrante, sí, pero con un tono bastante más macabro. Una khoikhoi del sudoeste africano, llega a Inglaterra a principios del XIX para protagonizar una desagradable atracción circense: "La Venus Hotentote". Interpretando su número diligentemente –aunque no con agrado–, llama la atención de algunos colectivos que se oponen al espectáculo de la africana y de su jefe/amo. Durante el acto, Sara se comporta como un animal violento que sólo obedece a las órdenes de su domador. A ratos domesticada, otra parte del evento consiste en resaltar los atributos naturales de la Khoikhoi –unos glúteos descomunales– de los que el espectador puede dar buena cuenta tocándole el trasero. El debate sobre la voluntariedad de Sara en semejante sarao acaba con el negocio en tierras británicas y provoca su traslado a París, donde los espectadores no son tan reticentes con ciertas cuestiones morales. Cada vez con menos ropa y con un final de número más subidito de tono, Sara termina ejerciendo como prostituta, profesión que practica hasta su muerte, a los 25 años. Eso fue en 1815 y entonces sólo interesó a algunos científicos, que se pusieron manos a la obra rápidamente con el cadáver. Se realizó un molde con su figura y su esqueleto, su cerebro y sus genitales se expusieron en el Museo del Hombre de París. Allí continuó llamando la atención de los curiosos hasta 1974 y sólo tras la solicitud de repatriación de Nelson Mandela, pudo Saartjie abandonar tierras europeas y regresar a casa, a África, donde recibió al fin una sepultura de las ordinarias. Aunque considerando esta película, la Baartman sigue dando espectáculo. Ahora con otras intenciones, afortunadamente. 


lunes, 2 de diciembre de 2013

ANIMALADAS


De oca a oca y tiro porque me toca. En Sevilla le estamos cogiendo el gusto a los festivales, no podemos negarlo. El Animalada es un pequeño proyecto que verá la luz en breve y que, conociendo a la gente que tiene detrás, podría llegar a ser muy grande. Profesionales de la animación se reúnen del 11 al 14 de diciembre para hablar del panorama animado con conferencias, mesas redondas y –para los que estén tan pegados como yo en los aspectos técnicos–  suculentas proyecciones. Ahí tendrán cabida cortos inéditos o películas como La princesa MononokeChico & Rita. Así que si andan por aquí no duden en echarle un vistazo a su programación. Promete.








viernes, 22 de noviembre de 2013

AU REVOIR SEFF!!


Con acento francés despedimos este año al SEFF puesto que francesa ha sido la cinta triunfadora. Una vez más la ganadora no se encontraba entre mis películas engullidas, por lo que no puedo hablar mucho de El desconocido del lago. Sí reproduciré algunas notas de lo que me llegó a través del muy tradicional boca a boca y el más moderno wasapeo:

- La película se desarrolla en un lago, donde tiene lugar un cruising.
- La cosa se les debe ir de las manos porque se comete un crimen.
- Sale sexo del explícito, o como me wasapeaba un amigo mío durante el pase: penes everywhere.
- A la proyección acudió el director, Alain Guiraudie (que sale en el film como su madre lo trajo al mundo), y al parecer es un tío muy majo.

Y no puedo decir más. A la espera de que el film se estrene en los cines y podamos verlo –todo– en pantalla grande sigo con el palmarés al completo:

Giraldillo de Oro: El desconocido del lago de Alain Guiraudie
Giraldillo de plata: Sacro GRA de Gianfranco Rosi
Mejor director: Tsai Ming-liang, Stray Dogs
Mejor guión: Clio Barnard, The Selfish Giant
Mejor actriz: Alexandra Finder, The Police Officer’s Wife
Mejor actor: Toni Servillo, La gran belleza
Mejor fotografía: Claire Mathon, El desconocido del lago
Premio EFA: Alabama Monroe de Felix van Groeningen
Premio Eurimages: La gran belleza de Paolo Sorrentino
Premio Jurado Campus US Nuevas Olas: La jungla interior de Juan Barrero
Premio Nuevas Olas no ficción: Costa da Morte de Lois Patiño
Mención Nuevas Olas no ficción: It for others de Duncan Campbell
Premio FIPRESCI a Resistencias: El triste olor de la carne de Cristóbal Arteaga Rozas
Premio Europa Junior: Oggy y las cucharachas de Olivier Jean-Marie
Premio Marvin & Wayne: Tin & Tina de Rubin Stein
Premio corto panorama andaluz: No tiene gracia de Carlos Violadé Guerrero
Premio ASECAN oficial: La gran belleza de Paolo Sorrentino
Premio ASECAN mención especial: 10.000 noches en ninguna parte por Ramón Salazar
Premio Ciudad de Sevilla: Claude Lanzmann

La verdad es que el balance de esta edición ha sido bastante positivo. Posiblemente las salas nunca han visto tanto público como en esta ocasión, donde había llenos en películas bastante minoritarias. Supongo que el mantener los precios desde hace años tiene que ver con esto (las entradas continúan estando a 3 euros y hay bonos con los que pueden salir más económicas). Además hubo alguna que otra sesión completamente gratuita y a los conciertos post festival se entraba por la patilla, así que el ambiente festivalero estaba garantizado.

No ha habido grandes pifias organizativas. Las películas empezaban a su hora y no sé de ninguna proyección que sufriera algún fallo. Sí que en ocasiones la sincronización de subtítulos no era la adecuada y a alguna cinta le costó más de lo normal la subsanación. También me comentaron que algún que otro traductor no estaba a la altura de las circunstancias. Pero yo si le pongo alguna pega a esta edición es que este año no se podían cambiar las entradas en taquilla, así que si te las habías sacado con antelación y después por circunstancias de la vida no podías ir te las comías. Y eso le hace la faena al que no se la cambian y al que quiere ir a esa película pero la sala está completa y no le venden la entrada. Ya veremos si el año que viene cambian la política. 

Y no voy a despedirme sin algunos breves comentarios de las seis últimas películas que vi en el festival. Snif, da pena hasta decirlo...

Class Enemy: Película eslovena de un director novel llamado Rok Bizek. El argumento gira en torno a la llegada de un nuevo profesor a un instituto. Éste debe cubrir la baja de una profesora muy querida y su carácter no le facilitará la labor. La peli no esta mal y creo que en general gustó, pero a mi sólo me entusiasmó la parte central, con unos momentos de acoso alumnado-docente muy logrados. En la sinopsis se comparaba esta cinta con La ola, pero aparte del entorno estudiantil no le encuentro yo otro parecido. Normalita. Nota: 5.


Les salauds: Claire Denis propone un turbio recorrido a través del personaje de Vincent Lindon. Éste acaba de llegar a París por el suicidio de su cuñado y tras una buena temporada fuera tratará de recomponer una familia hecha pedazos. Con una puesta en escena a veces muy atractiva, hay algo que no cuaja en este film de aires sórdidos y depravados. Lo mejor es la banda sonora a cargo de los Tinderstick. Chapeau por los de Nottingham. Nota: 5.5.


The Immigrant: Esta era una de las propuestas fuertes del festival, de ésas con llenos en todos sus pases. Su baza era fundamentalmente el reparto: Marion Cotillard, Joachin Phoenix y Jeremy Renner. Con esto James Gray se asegura un buen tirón al que añade una dura historia, la de una polaca que quiere entrar en los Estados Unidos allá por los años 20 y lo hace con el pie izquierdo. Es una película de clásicas y cuidadas maneras que entretiene pero no entusiasma. Y eso, con todos los ingredientes anteriores, es una pena. Nota: 6.


The Selfish Giant: El premio al mejor guión ha ido a parar a manos de la directora Clio Barnard, que adapta un cuento de Oscar Wilde a una historia que se desarrolla en una zona deprimida del norte de Inglaterra. Con un inglés en ocasiones indescifrable y millones de fucks nos acercamos a las vidas de Arbor y Swifty, dos adolescentes sin interés en los libros pero ávidos por ganar dinero. Es una historia dura y realista a lo Ken Loach que ha tenido una buena acogida. Un tanto previsible, pero no por ello menos emocionante. Nota: 6.5.


El último de los injustos: Lanzmann se ha llevado el Premio Ciudad de Sevilla y nos ha dejado este interesantísimo documental basado en una entrevista a Benjamin Murmelstein, el último presidente del Consejo Judío en Theresienstadt. Como creo que recuperaré esta cinta más adelante, sólo diré por ahora que Lanzmann se toma su tiempo y mientras él y su entrevistado están de cháchara o le dan vueltas al Coliseo, las necesidades fisiológicas básicas de cualquier ser humano amenazan con sabotear las casi cuatro horas de metraje. Estoy deseando meterle mano a Shoah (documental matriz del que nos ocupa) pero sus 566 minutos los veré en casita con un reproductor que disponga de su pause, su forward y su rewind. Gloria bendita. Nota:7.5.


La gran belleza: Una bella película es el resultado de Sorrentino en esta ocasión, aunque sea difícil escribir unas líneas sobre su argumento. Digamos que el protagonista (interpretado de forma excepcional por Toni Servillo, un actor que ya ha trabajado con el director en más de una ocasión) es un escritor con una gran obra a sus espaldas que ya sólo realiza artículos y entrevistas a personajes un tanto extravagantes. Su modus vivendi nos acerca a la Roma que nunca duerme, con sus famosos cutres, sus dosis de botox y toda su promiscuidad, pero también a la Roma eclesiástica, a la de la nobleza venida a menos y a la de los artistas sin nada que llevarse a la boca, porque supongo que de lo que va realmente la cinta es del esplendor pasado y de una decadencia que, a su manera, también puede ser muy bella. Una película de sobresaliente que se queda en el notable porque le sobran unos diez minutos, sobre todo al final. Un cierre magnífico para el festival. Nota: 8.


jueves, 14 de noviembre de 2013

SEFF 2013 (parte 2)


Y seguimos con más pelis mientras el tiempo aguante. Me pedí esta semana de vacaciones pero me quedé con las ganas, así que tras unos días de festival arrastro ya un cansancio considerable. Sorprendentemente, aún tengo cuerpo para unas cintas más ;)


  • 10.000 noches en ninguna parte

Yo no tenía que haber ido a esta película. Principalmente porque el día anterior me acosté a las tantas y con unas cervezas de más tras uno de los conciertos del festival, el de Disco Las Palmeras. Aún así me puse el despertador y a las 9 de la mañana estaba en el pase matutino bostezando y esperando que Ramón Salazar hubiera hecho una peli que me sacara del letargo. Para mi sorpresa  me encontré con una cosa muy a lo Gondry, con la manía que le tengo yo a ese señor. El personaje de Lola Dueñas me invitaba a irme a casa cada vez que aparecía pero estaba flanqueada por todos lados y la operación me daba aún más pereza que la película. Es un rollo poético-onírico con un lado oscuro al que no le pillé el punto. Nota: 4.




  • Grand Central

Un film de Rebecca Zlotowski que obtuvo el premio François Chalais en Cannes. La historia se desarrolla en una central nuclear a la que llega un joven con muchas ganas de hacer carrera. Es interesante ver el día a día de los que trabajan allí y las inevitables relaciones personales que surgen entre ellos. Como defecto principal le achaco que crea un clima de tensión que no resuelve con mucho éxito. La protagoniza una pareja con un futuro prometedor: el muy mono Tahar Rahim (Un prophète, À perdre la raison) y la no menos bella Léa Seydoux. Nota: 6.




  • El gran cuaderno

Yo conocí al húngaro János Szász en el SEFF de hace unos años (creo que sobre 2007) con su anterior película: Opium, diario de una mujer poseída. Pasó ésta sin pena ni gloria por mi vida y no la recordé hasta que volví a ver su nombre en el cartel. Vuelve con una adaptación de la homónima obra de Agota Kristof,  la historia de dos hermanos gemelos que cambian totalmente de vida al ir a vivir con su abuela durante la II Guerra Mundial. Pronto comprenderán que no les queda más remedio que amoldarse al nuevo ambiente que les rodea, plagado de violencia, y para ello los hermanos emprenderán un peculiar método de adaptación al medio. Los chicos protagonistas lo hacen muy bien y el resultado es bastante bueno. Nota: 7.





  • We are the best! 

Lukas Moodysson
 regresa a las pantallas con el propósito de hacernos rememorar nuestra adolescencia y lo consigue. Las que se encargan de eso son Klara, Bobo y Hedvig, tres chicas de 12-13 años que viven en el Estocolmo de los años 80 y que están empeñadas en demostrar que el punk no ha muerto (por mucho que digan los heavies). Provoca muchas risas y hasta diría que hace crecer algún grano. Una vuelta del sueco a sus orígenes (Fucking Åmål). Muy entretenida. Nota: 7.





  • Holy Motors

Leos Carax cumplió su palabra y se pasó por la proyección de su última película a departir con el público sevillano. Llegó a la sala con gafas de sol y no soltó en todo el encuentro un pitillo sin encender que manoseaba mientras hablaba. Me hizo mucha gracia, porque daba la impresión de que algunos asistentes esperaban unas respuestas contundentes acerca del porqué, el cómo y el significado de todo lo relacionado con Monsieur Oscar, pero las aclaraciones del cineasta quedaban bastante lejos de lo trascendente. Que si tuve que rodar rápido y por eso llamé a un actor que ya conocía, que si como no tenía dinero la historia se tenía que rodar en París, o la frase más contundente: "no puedo explicar mi película". Creo que le faltó decir que no pensáramos tanto porque él para hacer la peli no lo había hecho. En cualquier caso, a mí este filme del que había escuchado lo mejor y lo peor me ha gustado. Una singular manera de ver el futuro del cine. Nota: 7.5.





  • Imagine

Sencilla y emotiva película que sorprendió y encandiló a los asistentes. La obra de un polaco (Andrzej Jakimowski) rodada en Portugal con el tema de la discapacidad como fondo quizá no llame la atención, pero el resultado está lleno de ternura y magia. La historia se inicia con la llegada de Ian, un peculiar orientador, a una clínica para invidentes ubicada en un monasterio. La peculiaridad de sus métodos llamará pronto la atención y las sospechas comenzarán a extenderse: ¿realmente Ian no puede ver? Una hermosa reflexión acerca de lo que somos o no capaces de hacer que tiene el increíble mérito de lograr que el espectador esté viendo la película y sintiéndose ciego al mismo tiempo. Nota: 8.



sábado, 9 de noviembre de 2013

SEFF 2013 (parte 1)


Pues el SEFF ya ha comenzado y con él las entradas festivaleras. Y sin más preámbulo arranco, como suelo hacer de menos a más, por lo de dejar buen sabor de boca ;)

  • Un episodio en la vida de un chatarrero (Bosnia y Herzegovina, 2013)
Vaya por delante que a mi compañera de butaca este film le gustó y conmocionó, pero como verán mi opinión no va a ser tan favorable. El director de la oscarizada En tierra de nadie, Danis Tanovic, vuelve con una película pequeña, con pinta de amateur, sobre la vida de una familia gitana. La historia viene a ser esta: Nazif es un gitano cariñoso que emplea el día recogiendo chatarra y partiendo leña para su más que humilde hogar mientras su mujer cuida de las dos hijas y se ocupa de las labores domésticas. Un día Nazif llega a casa y su mujer, embarazada, se encuentra mal. En poco tiempo descubrirán que ha sufrido un aborto y es necesaria la realización de un legrado que al no tener tarjeta sanitaria les va a costar un pico. Pico que no tienen, para más inri. Diría que paro aquí para no spoilear, pero creánme que no queda mucho por contar, pues llegados a este punto entre nieve, leña y chatarra llevamos casi una hora de película y ésta dura 75 minutos. Supongo que sus premios en la Berlinale (premio del jurado y mejor actor) obedecen a ese gusto por las cintas pequeñas, la cámara al hombro y el contenido social de esos festivales donde la gente lleva trajes muy caros. No digo yo que el tema de la cobertura sanitaria no sea apasionante, pero en estos tiempos de recortes y obamacares es fácil encontrar en cualquier momento programas con más chicha en la tele. Para darle realismo también pueden seguir durante un tiempo a algún chatarrero de su localidad (al menos en Sevilla los hay a patadas) y se habrán ahorrado el precio de la entrada. Nota: 3.




  • Tres bodas de más (España. 2013)

El SEFF prometía mucho cine español y se inauguró con una película autóctona. No había visto hasta ahora nada de Javier Ruiz Caldera (Spanish movie, Promoción fantasma) pero supongo que el barcelonés gusta de la comedia gamberra americana y la emula sin complejos. Porque la peli es eso: una comedia romántica con su chorrito de Farrely y su pizca de Apatow, aderezada con mucha cara querida y conocida (Inma Cuesta, Paco León, Rossy de Palma, Quim Gutiérrez, María Botto, Joaquín Reyes o Laura Sánchez, entre otros). El argumento–como suele ocurrir en estos casos– es simplón y con final predecible. Chica de mala suerte con los hombres y profesión exótica (investigación con langostas) conoce a un chico con el que tendrá sus más y sus menos pero con el que el espectador ve el temita rápido. Y de camino al final feliz hay mucho chiste escatológico y escena cafre. Pero la peli cumple lo que promete y por ello se llevó muchas risas en su proyección. Una comedia más que decente en el género antes mencionado donde no se echa en falta ni a Adam Sandler ni a Ben Stiller. A ver si en taquilla el paralelismo le sale igual de bien al creador. Nota: 6




  • Shirley: Visions of Reality (Austria. 2013)

La sala a reventar para esta película austriaca que insufla vida a los cuadros de Edward Hopper. Para ello se mete en la piel de una mujer que trabaja de lo que puede y a veces hasta de lo que quiere –la interpretación– en la USA de los años 30 a 60. La verdad es que Shirley, la protagonista, es una mera excusa para contextualizar la obra del famoso pintor junto a otros medios como la radio, el cine y los libros. Pero aunque prácticamente Shirley no abra la boca en todo el film, el resultado es tremendamente atractivo. La realización es magnífica y no tiene precio ver a los personajes de Hopper moviéndose junto a esos objetos retratados que también cobran vida. Y con teléfonos sonando y pasajes de Platón, el espectador encuentra menos silencio pero el mismo sentimiento de soledad que en la obra del autor americano. En la sala hubo mucho bostezo y mucho aplauso, así que la valoración de la acogida que tuvo se me hace dificultosa. Mi nota es sin duda buena, un 7.5




  • Circles (Serbia, 2013)

Le toca ahora el turno a Serbia. Cambié en el último momento mi entrada para The Congress por una para esta peli de Srdan Golubovic de la que sólo sabía que la dirigía un serbio y que su historia nacía en la guerra de Bosnia cuando un soldado (también serbio) muere por defender a un amigo musulmán. Sobre el dolor, el arrepentimiento y las consecuencias de los actos trata esta película de reparto coral y buena narración que creo gustó bastante. Premio del Jurado en Sundance y seleccionada para representar a su país en los Oscars, esta película basada en hechos reales es una buena elección para estos días festivaleros y no me extrañaría verla dentro de no mucho por taquilla. Atención a su banda sonora, es deliciosa. Nota: 8.





jueves, 31 de octubre de 2013

The Queen Is Not Dead


Si hace unos meses la revista Sight and Sound proclamaba que Vértigo era la mejor película de la historia del cine ahora viene otra revista británica a traernos más novedades en estos de los rankings: The Queen Is Dead es según la NME el mejor disco de todos los tiempos. Ni Beatles ni Bowie, hala. The Smiths están de suerte y no digamos el que fue su vocalista. Morrissey estrenó peli hace unos meses conmemorando sus 25 años en solitario y acaba de lanzar una autobiografía que es ya el segundo libro de memorias más vendido en el Reino Unido, siendo sólo superado por la desafortunada Madelaine McCann. Y como yo estoy bastante más de acuerdo con este ranking musical que con el cinematográfico, voy a dedicarle la última entrada de octubre a los de Manchester ;)

 ¡¡Buen puente!!



viernes, 25 de octubre de 2013

Calentando motores para el SEFF 2013


Andaba un poco rezagada, pero a un par de semanas para el comienzo del Festival de Cine Europeo de Sevilla, va pegando ya una entrada introductoria sobre lo que nos deparará el acontecimiento. Y como las novedades no son pocas, me meto en materia sin más dilación:



  • El año pasado el cartel del festival fue un tanto polémico. El que ven más arriba es obra de Miki Leal y no ha causado tanto revuelo, aunque muchos han dejado caer por las redes sociales que les recuerda a un cine ya cerrado cercano a la Alameda sevillana donde ponían películas subiditas de tono. La décima edición es lo que tiene. De todas formas, como este año el festival se dispone a prestar una especial atención al cine español he pensado yo que el cartel estaría en consonancia con esa tendencia al tetamen de este, nuestro cine ibérico. Pero esta es sólo una interpretación de la que aquí escribe, claro está. 
  • Como decía, el cine español va a estar omnipresente en esta edición participando en todas las secciones competitivas. Además contará con una propia: Resistencias, que albergará "producciones independientes que plantan cara a la crisis con ímpetu creativo". Hechas con cuatro duros, vamos. Veremos lo que nos depara. 
  • En consonancia con lo anterior está la exposicion: Viaje al cine español. 27 años de los Premios Goya (1987-2013). Un recorrido por las películas de este país que, afortunadamente, podrá verse hasta el 17 de noviembre, porque estando aquí desde septiembre aún no he tenido ocasión de ir. Y más contenido artístico: Una película basada en Camille Claudet, otra con pinturas de Edward Hopper y toda una retrospectiva a la obra de Gunvor Nelson.
  • Pero no sólo España va a ser protagonista, también hay hueco para nuestros vecinos. En la sección Focus Europa va a haber mucho cine luso (con Miguel Gomes, João Pedro Rodrigues o João Rui Guerra da Mata entre otros). Reconozco que aunque he visto poco cine de por allí en el festival siempre me ha dado buen resultado, por lo que espero esta sección con ganas.
  • A los que tenemos una edad no se nos ha olvidado que este festival comenzó llamándose "de Cine y Deporte" y que las proyecciones trataban dicha temática. Ahora que el abanico es mucho más amplio, hace ilusión leer que tres películas muy deportivas estarán en la programación: Double Play, de Gabe Klinger; Diamantes Negros, de Miguel Alcantud, y The dream kids, de Vianney Lebasque
  • Junto a Gunvor Nelson, Claude Lanzmann y Leos Carax serán las visitas más esperadas. Y como ni en la antigua edición ni en todo el año que le ha sucedido me he puesto yo a ver Holy Motors, espero poder hacerme con una de esas entradas para quitarme la espinita, porque Holy Motors vuelve al festival y Carax está dispuesto a departir con el público sevillano. Y yo eso no me lo pierdo. 
  • Además de cine, mucho ritmo. Este año podremos ver/oir trabajos de lo más variopintos: una banda de punk retratada por el sueco Lukas Moodysson, un documental sobre los adorados The Stone Roses u otro con la Triana más pura y aflamencada como protagonista. Tras las sesiones cinematográficas, las musicales. A partir de las 00:30 de la noche comenzarán los conciertos del SEFF. Hola a todo el mundo, Unicornibot y muchos otros nos van a crear ojeras. Oh yeah.

Y con esto y un bizcocho, hasta el día 8 que comienzan las proyecciones. Aunque yo probablemente les daré la tabarra antes.



jueves, 17 de octubre de 2013

Nymphomaniac: Lars von Trier strikes again

Una de las cosas buenas de correrse –aparte de la evidente– es que uno no tiene que verse la cara mientras tanto. Pero para inmortalizar el momento está Lars von Trier, tocando las narices como siempre. Tras una más sutil y menos escandalosa Melancolía, el danés vuelve buscando guerra, recuperando a la Gainsbourg para otro polémico papel: el que pone carne a las etapas de la vida sexual femenina. Y no de una mujer cualquiera, no, sino de una ninfómana, que supongo habrá visto pasar los años de una forma más movidita. Conociendo al firmante de la película, me imagino que en el filme habrá algo de gozo y mucho de love will tear us apart. Retorcido que es él.

Visto el fiasco de Antichrist, creo que cuando el director se regocija en lo polémico no suele dar sus mejores resultados. Sobre todo porque la dosis de controversia recomendada al danés le sale de natural, sin apenas esfuerzo, e ir más allá es pasarse de rosca. En cualquier caso, esta vez Lars no está nada contenido: se habla de 5 horas de metraje, de una versión X que se proyectará en Cannes y de una light que verá la luz el 25 de diciembre. Noche de paz, noche de amor. Mientras tanto nos lanza estos 14 carteles para que vayamos abriendo boca. Von Trier está de vuelta. Y calentito (nunca mejor dicho).















Posdata: Una vez más el sector masculino sale ganando, pues ante tanto bellezón femenino el reparto macho parece no estar a la altura. Esta peli pedía a gritos a un Michael Fassbender. Va a ser verdad que la prota es ninfómana, si no, no se explica la cosa.

viernes, 11 de octubre de 2013

Eurovisión, la parada de los monstruos


Todo empezó el otro día, cuando me topaba por la red con esta noticia cuyo titular venía a decir que este año en Eurovisión Austria sería representada por una mujer barbuda. Estaba yo aún a cuadros pensando en si la extravagancia de dicho certamen tocaría techo alguna vez, cuando poco después UTLA –todo un eurofan– se pasaba por este blog a dejar su valioso comentario y a solicitar algo de cine clásico. Entonces lo vi claro: cine en blanco y negro, espectáculo y mujeres barbudas. Tenía la ocasión de recuperar esa impactante y singular joya que reunió a los frikis de ayer y bautizó con ese término a los de hoy: Freaks, aquí conocida como La parada de los monstruos. Así que esta va por ti, Utla ;)

Aquí la eurovisiva, Conchita Wurst (en español, Conchita Salchicha)


Tod Browning era un fanático de la farándula y se había dedicado a los espectáculos de variedades antes de meter cabeza en el cine, así que cuando Harry Earles –el enano Hans en el film que nos ocupa– le sugirió llevar a la gran pantalla un pequeño cuento de terror ambientado en ese mundo, Tod debió pensar que un guión así estaba hecho para él. La historia se centraba en los espectáculos circenses en una época en la que las habilidades compartían escenario con deformidades y anomalías varias. Realmente la cinta de escenario contiene poco, pero está plagada de impagables escenas cotidianas. Supongo que así podemos comprender esa vida nómada empachada de convivencia que da lugar al nacimiento del singular trío amoroso protagonista: una hermosa trapecista, un enano y un hombre forzudo. Mezcla explosiva capaz de poner patas arriba todos los carromatos ambulantes.


Freaks es una historia de amor, de desamor, un juramento y una venganza que es mejor descubrir sin muchas noticias previas. Tiene la osadía de mostrarnos todo lo feo sin contemplaciones –físicos imposibles, burlas despiadadas, amores interesados– a la par que hace que se nos atragante lo más hermoso. Así, la solidaridad y el compañerismo se empañan pronto debido a un exacerbado pacto entre iguales.

   



Browning (a la derecha, junto a su singular reparto) acababa de dirigir Drácula y gozaba en esos momentos de éxito y buena reputación. Quizás fue un exceso de confianza lo que le llevó a pecar de ingenuo y osado porque... ¿quería la gente realmente ir al cine para tropezarse con Freaks? Lo cierto es que no y personalmente siempre me ha llamado la atención que esa reticencia se diera en una época familiarizada con estos circos de deformes.



El estreno de la película en 1932 fue bastante polémico y pese al recorte de escenas su proyección fue prohibida en varios países por "repugnante". Pero el de Browning es un trabajo tremendamente original al que los años no sólo han tratado bien, sino que le han otorgado un esplendor del que nunca gozó en sus tiempos mozos. Quizás porque el director prescindió de efectos especiales y se rodeó de esos freaks reales que pululaban entre barracas (nada como lo natural, ya se sabe) o puede que sea la audiencia actual, más petardeada por el fotograma, la que vea la cinta con otros ojos. En cualquier caso, hoy estos monstruos protagonizan uno de los básicos del llamado cine de culto. Una pena que Tod no lo viera y su carrera no se recuperara de este fiasco. Acabo de darme cuenta de que he vuelto a poner mis ojos en otro fracaso estrepitoso de taquilla. Qué racha llevo, madredelamorhermoso...








miércoles, 25 de septiembre de 2013

Smila, misterio en la taquilla

No atino mucho últimamente con lo que me llevo al buche de la parrilla televisiva, así que no me queda otra que hablar de dos películas vistas hace unos días y que me resultaron soberanamente aburridas. Y eso que tampoco tenían tan mala pinta. La cosa es que hasta que no me animé a destriparlas en el blog, no caí en que las dos tenían bastantes cosas en común.

La primera es del año 1997, obra del reputado Bille August y cuenta con nacionalidad danesa. Tras dirigir la oscarizada y hermosa Pelle el Conquistador y coquetear con los USA en La casa de los espíritus, August toma la novela de su paisano Peter Høeg (La señorita Smila y su especial percepción de la nieve) y se pone manos a la obra con un notorio reparto: Julia Ormond, Gabriel ByrneRichard HarrisVanessa Redgrave y Mario Adorf (sobre este último no se pierdan esta estupenda entrada de Belane, que hizo que yo le pusiera nombre a este señor...). La protagonista, una mujer curtida en las propiedades de la nieve, es uno de los personajes más ásperos vistos en la gran pantalla. Y sin motivos para odiarla, pero tampoco para sentir hacia ella el más mínimo cariño, Smila se queda sola en esa investigación que emprende para averiguar el porqué de la muerte de un niño esquimal vecino suyo. Ignoro si la voluntad del director era transmitir frialdad, pero el resultado es que a la media hora uno se cansa de Smila, de la historia, del niño y de la esquimala que lo parió.



Ahora en Francia y en el año 2006, Guillaume Nicloux se anima en circunstancias similares. Con una historia de Jean Christophe Grangé (autor de "Los ríos de color púrpura") y un elenco que incluye a Monica Bellucci, Catherine Deneuve o Moritz Bleibtreu, crea un thriller paranormal que finalmente no convence a nadie. Una madre adoptiva que teme por su pequeño y marcha a Mongolia a ejercer de detective. Siendo el de Mónica un personaje mucho más agradable que el de su antecesora, tampoco consigue despertar interés, quizás por la rocambolesca y extra-sensorial trama. Para sus seguidores diré que tampoco sale la Bellucci tan potente como en otras ocasiones.



Y en mi búsqueda del origen de tanta insulsez me encontré con no pocas semejanzas, pues las dos películas comparten una fórmula que parece ser la causa de todos los males. A las pruebas me remito:
  • ambas películas son europeas;
  • se han basado en novelas con éxito;
  • su argumento se centra en un niño que sufre algún hecho extraño;
  • los niños tienen rasgos similares (uno es esquimal, el otro mongol);
  • cuentan con una fémina como protagonista, encargada de indagar el misterioso suceso;
  • sus proyectos supusieron una fuerte inversión en su realización; 
  • el reparto es internacional y de sobra conocido, y
  • a pesar de las expectativas se estrellaron por igual al llegar a las salas. 
Dos ejemplos más para nuestra lista de taquillazos-gatillazos. Aunque esta vez parece que el misterio está resuelto.


viernes, 13 de septiembre de 2013

El Este no es un burdel

O sí. A saber. Según se mire. Ya lo habrán escuchado y –sobre todo– visto. Kitty Green ha presentado recientemente en el Festival de Venecia el documental Ukraine is not a brothel (nadie le escucha, puede entonarlo con acento botellil si gusta) y en el acto las protagonistas de la cinta decidieron aparecer con las tetas al aire por cosas de la reivindicación/promoción de la cinta. Dios me libre de criticar tan legítima medida activista, aunque desde hace tiempo los desnudos me parezcan una forma bastante manida de llamar la atención. Cargada, en la mayoría de los casos, de una buena dosis de exhibicionismo. Mucho calendario pro-fin de curso de jovencísimas universitarias y muchos bomberos perfectamente tonificados en pro de alguna causa benéfica. Los vejestorios y los poco agraciados no son tanto de esta técnica. Normal.


Y como la que escribe no puede separarse de sus buenos modales británicos y no piensa desprenderse de su blusa con chorreras, va a utilizar esta entrada para solidarizarse con la causa de las ucranianas. Vaya por delante que yo el documental aún no lo he visto, pero me he tragado no pocas cintas de la Europa Oriental con temática, llamémosla, putera. El cine, en este caso, ofrece un fiel reflejo de la realidad que viven muchas jóvenes en este viejo continente. Así que no sé si denominar a Ucrania y sus países vecinos como un burdel (el burdel está en todas partes), pero me temo que en cualquier caso sí que aportan una suculenta cantera a los burdeles de medio mundo. Involuntaria frecuentemente. Pero ciñámonos a las películas de hoy, todas ellas puteras y –la mayoría– orientales.

  • Loverboy: En el 2011 el rumano Catalin Mitulescu ponía la cámara en los primeros eslabones de una red de trata de blancas. Una historia de amor adolescente poco común, afortunadamente.


  • Lilya for ever (2002):  Lukas Moodysson tras las más amables Fucking Amal y Juntos presentaba en esta ocasión una dura historia sobre una menor rusa con muchos problemas y pocas oportunidades. Una vida triste en una pequeña ciudad de la antigua Unión Soviética que no mejoraba al pisar la protagonista suelo sueco.No son de mi gusto sus momentos angelicales, pero la cinta no deja indiferente a nadie.


  • Your name is Justine (Franco de Peña, 2005): Producción luxemburguesa y director venezolano para esta desgarradora película que cuenta una historia muy parecida a la anterior de forma algo menos amable (si cabe). En este caso la trama comienza en Polonia y se desplaza a Alemania, donde la protagonista ejerce de esclava del siglo XXI. 


  • Iska's Journey (Csaba Bollók, 2007): En el Festival de Cine Europeo de Sevilla se comentaba aquel año que la cinta poseía una de las más hermosas escenas de amor infantil vista en el cine. Unos minutos dulces para una vida implacable, pues el viaje de Iska tenía un destino tan penoso como el de sus antecesoras. 


  • Slovenka (Call Girl), 2009: Cinta del esloveno Damjan Kozole con la prostitución y la presidencia de Eslovenia en la UE como fondo. Alexandra, una estudiante de filología inglesa de Ljubljana, se presenta como la única profesional voluntaria de la lista, aunque mantenerse al margen de las redes establecidas no le resulta nada fácil.


  • Bibliotheque Pascal, (2010). Yo ya he hablado de su director, el húngaro Szabolcs Hajdu, aquí, así que ahora le hago hueco a su otro largometraje. Me quedo en esta ocasión con el documental, porque este burdel/biblioteca se me hizo demasiado enrevesado...


A un par de meses del festival sevillano me juego el cuello a que veré alguna que otra cruda película de temática similar entre sus proyecciones. Se ve que aún no se han hecho las suficientes.