martes, 4 de diciembre de 2012

Trabajo basura


Yo fui una niña caprichosa, quisquillosa y melindrosa de muy poco apetito. Todas las cucharadas que ingería llevaban la trayectoria de un avión e iban debidamente dedicadas a amiguitos, familiares o personajes ilustres varios. Por aquel entonces yo no entendía que tuviera que comer por la tita Maricarmen –con lo bien criada que estaba ella ya por sí misma– o por una alineación completa del Sevilla. Tampoco entendía las ganas de mi abuela de mandarme a una época llamada posguerra que, al parecer, me iba a curar de todos los males e iba a hacer que yo me comiese gustosa los garbanzos, las espinacas o –lo que a mí ya me parecía el colmo de la aberración– esas dos cosas juntas.

Y aunque hambre, lo que se dice hambre, yo no he pasado mucha, hoy en día entiendo a la perfección a mi abuela. Las cosas se valoran más cuando se pierden y la carestía hace que una sea bastante menos exquisita. Lo digo porque ando estrenando trabajo nuevo y porque hace ya bastantes años tuve uno parecido. Por aquel entonces me parecía un auténtico trabajo basura y mi cubículo gris me recordaba al de esa peli llamada Office Space que me hacía tantísima gracia. Su director, Mike Judge, se alejaba en 1999 de la animación y abandonaba a sus criaturas Beavis and Butt-head para iniciarse en un cine llamémosle más convencional.  El resultado era una divertida y caricaturesca comedia que contenía gags muy realistas: el empleado que sufre ocho jefes distintos de dudosas competencias, el responsable sin responsabilidades, la promoción automática por ineficiencia...




En Office Space (Trabajo basura por estas tierras) cualquier animal de oficina puede sentirse identificado. El protagonista, Peter Gibbons (Ron Livingston), es un programador informático harto del ambiente laboral y de un noviazgo bastante insatisfactorio. Tan harto que un día decidirá mandarlo todo a la mierda. Perderá entonces esa diplomacia que uno suele usar en el trabajo y dará carpetazo a su relación con el objetivo de iniciar una nueva vida: buscar un nuevo empleo y de paso hacerle alguna que otra proposición a esa camarera que ocupa sus fantasías más íntimas (una Jennifer Aniston bastante parecida a la Rachel de Friends, aunque menos pueril). Y curiosamente, esa decisión no le dará resultados tan malos. Además, sus colegas más cercanos se dejarán arrastrar por él. Ellos sufren a diario el mismo sinsentido laboral, aparte de lidiar cada día con un nombre impronunciable (Samir Nagheenanajar) o, lo que es peor, uno bastante jocoso (Michael Bolton). Entre los tres tramarán un singular plan que ha de alejarles de la maldita rutina diaria, de ese odiado trabajo basura.


Aquí los tres indios, con uno de los tantos jefes.

Peter sincerándose relajadamente con los temidos auditores

Milton (Stephen Root) y su querida grapadora

Jennifer, harta de sus "muestras de encanto" (chapas en los tirantes, vaya)

¿Quién no ha tenido ganas alguna vez de atizarle a ese aparato que se supone te hace la vida más fácil?


Para saber el resultado tendrán que ver la película. Yo he vuelto al cubículo y por ahora no tengo ganas de este tipo de hazañas. Poco me importa que sea igual de gris que el primero que visité o que apenas cobre una tercera parte del último salario que tuve. El caso es que me sabe a gloria. Cosas de pasar por una particular posguerra laboral. Es una pena que no pueda verme mi abuela.


35 comentarios:

  1. Yo también solía expulsar alegremente la comida incluso -verguenza me da- siendo mayorcito en el comedor de la escuela, cuando había sopa de espinacas hacía imitaciones muy buenas de la Niña del Exorcista.
    Tomo nota de esa película. Beavis y Butt-Head tienen su gracia pero quizás los mejores cómics de oficinistas con cubículo sean los de Dilbert. Saludos. Borgo.

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    1. Habría que verte, Borgo, jajajjaa. Yo en el comedor de la escuela no hacía nada. Nada, nada. Me conocía a todas las limpiadoras porque siempre era la última en abandonar la sala. No me hubiese venido mal un show como el tuyo para entretenerme un poco ;)

      Dilbert, sí, ese también está sembrao.

      Un saludo

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    2. Señor Borgo, merece la pena ser vista esta pelícual. Sobretodo altamente cualificada para empleados en oficinas. Real como la vida misma. ;-> Un abrazo.

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  2. Estupendo coment, Mara. La película en cuestión y ateniéndome a los fotogramas creo que la he visto, de todas maneras la voy a poner a descargar, porque poco recuerdo queda. A mi también me querían mandar a por las cartillas de racionamiento, pero me entraba por uno y me salía por otro, y hambre tampoco he pasado, que yo he sido muy "legumbrero". Yo tenía dos abuelas, una buena y una mala, la mala era la que tenía barba y cada domingo cuando iba a su casa para que me diera cinco duros, le tenía que dar un beso... punzante. La otra era un ángel y me quería con locura, eso sí, ellas pocas veces me dio dinero porque no lo tenía, pero me daba todo el cariño que podia darme y más. De todas formas que ambas descansen, o mejor dicho, llevan descansando ya bastante tiempo.

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    1. Yo no era nada legumbrera, bueno... no era casi de nada. Ahora las lentejas es uno de mis platos favoritos. Mis abuelas eran las dos estupendas, cada una a su manera. Suplían la falta de abuelos que tuve. Yo en la infancia lo de los besos lo llevaba fatal, era bastante arisca... y punzantes, arggg, me lo imagino.

      A mí me hace mucha gracia esta peli, no sé. Creo que tengo un humor algo raro, jejej

      Un abrazo

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  3. Hola Mara,

    No he visto esta película, pero como siempre, tras leerte, me entraron ganas. Vi la de 'Horrible Bosses', hace unos meses, donde Jennifer hace de jefa buenorra, adicta al sexo, en la que acosa a su empleado jajaja..no tenía sentido la verdad! creo yo que pocos se verían realmente 'acosados' por ella jajaja
    creo que esta me va a gustar más!

    Un beso!

    ..y bueno tal como está la cosa, desgraciadamente, te tengo que felicitar por el trabajo, aunque sea basura. Aunque espero que encuentres algo más decente en breve!:)

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    1. JAjajaa... Lo que es el cine. Acosadoras como Jennifer Aniston o Demi Moore. No les caerá esa breva. Yo soy más realista, al acosador le pongo cara de Strauss-Kahn y eso sí que agobia...

      No he visto esa peli, Lorena. Me la apunto. Y gracias, la verdad es que estoy contenta con el trabajo. La cosa es tener uno :)

      Un beso

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  4. Creo que no he visto la peli pero...qué buen rato me has hecho pasar, una vez más, con tu socarronería. Yo era de las que guardaba en la sevilleta del cole las comidas que no me gustaban como los garbanzos(ahora me encantan).

    Enhorabuena por el nuevo curro!(aunque sea curro basura).

    Besitos.

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    1. Gracias, Myra. Jajaja, eras más lista que yo. Yo hacía una bola enorme en mi boca y esperaba que el contrario perdiese la paciencia... no era un buen plan.

      Los garbanzos, esa ha sido la última comida a la que he logrado acostumbrarme. Hasta hace bien poco no me gustaban, ahora ya sí. Ya soy mayor, mayor ;)

      Un beso!

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  5. @maraminiver, no he visto la película, pero amén a tu reflexión. Virgencica, virgencica... Aunque ojo con confundir resignación con sumisión. Una cosa es aguantar el chaparrón y otra comulgar con ruedas de molino. Es un equilibrio difícil, desde luego pero hay una cuestión que hay que asumir: no todos podemos ser triunfadores (laboralmente hablando) en el mismo planeta y al mismo tiempo. Alguien tiene que hacer las fotocopias, graparlas y archivarlas en una carpeta que nadié consultará nunca más. Tampoco es el fin del mundo siempre y cuando se recibe una compensación económica justa.

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    1. Pues sí, Lombreeze, tendremos que buscar ese punto medio. Yo he tenido algún que otro trabajo muy básico del que guardo magníficos recuerdos (un ambiente laboral muy bueno es un regalo). Lo de las compensaciones económicas... no sé si son ellas las injustas o el precio de las cosas. El caso es que la mayoría dan para muy poco, qué le vamos a hacer.

      Un saludo

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  6. No la he visto, pero me has dejado intrigado, siempre se aceptan películas que verdaderamente te hagan reír y no llorar de la desilución xD
    ¡Cuántas películas se podrían hacer sobre las historias que continuamente rodean a jefes y empleados! Recuerdo la última comedia que vi de este estilo (muy gamberra por cierto) que se titulada Horrible Bosses, justamente con Jennifer Aniston en el reparto y con Colin Farrel y Kevin Spacey acompañándolos :) (si no la has visto, igual te la recomiendo, que al menos, un buen rato de risas habras de pasar) :)

    Un abrazo!

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    1. A mí me gusta el "humor de oficina", jeje. De hecho, "The Office" es una de mis series favoritas. Intentaré ver la que comentas, seguro que me hace gracia :)

      Un abrazo

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  7. Pues hace mucho tiempo la vi y la recuerdo divertida, pero poco más. caí en ella porque me hacía bastante gracia la serie de dibujos de esos dos personajillos inclasificables.
    Entiendo tu reflexión. Las cosas están como están. Muchos nos sentimos identificados en ese doble estado moral y anímico, que uele decantarse para un lado u el otro de la balanza, según el día.
    Un abrazo.

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    1. Esperemos tiempos mejores, David. Y mientras tanto, echémonos a las comedias, que así se hace más llevadera la espera. A mí esta peli me hace mucha gracia. Tengo un humor algo tonto, jeje.

      Un abrazo

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  8. Curioso que recueres esta película. La vi hace tiempo y me hizo gracía, aunque aun era estudiante y no curraba, imagino que ahora me gustaría aun más. Interesante blog. Cuenta con un nuevo seguido y te incluso en mi blogroll.
    Saludos

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    1. Muy buenas, León, y muchas gracias. Yo también descubrí tu blog hace poco y te sigo igualmente, está muy bien. Deberías darle un repaso a la peli, creo que los años no le han sentado mal ;)

      Un saludo y nos vemos por la blogosfera

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  9. Que "trágico" me ha sonado tu post pero es cierto, la mayoría estamos condenados a perder, una vez hice una analogía en un post muy antiguo en otro blog que ya no tengo (y confieso además una cierta envidia -sana- de que tengas un público para este tipo de confesiones, como también tu apertura), es el siguiente: uno esta en una trinchera con otros soldados iguales a nosotros, de pronto te llenas de fuerza y te levantas, cruzas valientemente, crees que eres Kevin Costner en Danza con lobos, y zas! un disparo te derriba, así es la vida, un golpe que nos despierta de gran parte de un aire de idealismo, pero bueno..., y ahí está el cine, y que mejor que reírse al final de toda dura idiosincrasia, tomárselo light, yo creo que al final la felicidad son los pequeñitos gustos que nos damos fuera de esa vida realista, una película ya nos hace sentir comprendidos, no solos, una forma de ilusión, que equipara el día a día. Apunto tu filme que no lo conocía. Saludos.

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    1. La verdad es que cuando abrí el blog no sabía bien lo que iba a hacer con él. Y si quieres que te diga la verdad, Mario, llevo ya bastantes meses por aquí y aún no lo tengo claro, pero creo que se va acercando a una especie de diario raro con películas. En fin, por ahora hay algún que otro incauto que me lee... jajaja

      La felicidad de las pequeñas cosas, desde luego. Me ha gustado la comparación, cuando tenga que envalentonarme con algo me voy a acordar del señor Costner. Espero que no me derriben mucho ;)

      Un abrazo!

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  10. Habrá que verla aunque en un principio no me llamaba mucho la atención. Gracias a tu entrada parece que me animo a tenerla en cuenta...puede estar bien. Gracias. Saludos.

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    1. Supongo que no es una obra maestra, pero a mí me hace mucha gracia. Ya me contarás si la ves, Víctor ;)

      Un saludo

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  11. Es curioso porque el inicio de esta película se parece mucho al de "Wanted", aunque desde luego deriva en otro género totalmente distinto.

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    1. Pues no la he visto, ¿habrá plagio de por medio o simple coincidencia?
      A ver si me topo con ella.

      Un saludo

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    2. ¿ "Wanted" ? Ahora si que me has dejado de pierda Pepe... ¿ El principio de Wanted se parece al de trabajo basura. He visto ambas pero no recuerdo este detalle... Increible, me voy a tener que bajar Wanted para volver a verla, y de paso disfrutar de esa odiosa musa del septimo arte (AJ).
      Un abrazo Pepe.

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  12. Me uno al club de los que hemos comido poco y mal. Ahí con el carrillo repletito y sin tragar, jajaja.
    Ahora, en cambio, es una de mis debilidades. La cocina me apasiona y me encanta.

    De la película hace mucho que la ví, la recuerdo vagamente. Ese Trabajo sucio, seguro que ahora está mucho más vigente.

    Un abrazo.

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    1. Jeje, al final el carrillo hasta dolía. Ahora creo que a eso lo llaman "gimnasia facial", Noodles ;P
      A mí también se me pasó ya esa época, trago de lo lindo y en la cocina hago mis pinitos. Vivir pa´ver, eh?

      Quien tiene un trabajo tiene un tesoro, no está la cosa para pedir más :(

      Un abrazo

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  13. Mara, las sabias abuelas. La mía fue un personaje muy peculiar. Siempre he dicho que fue la primera femme fatale que descubrí. Le gustaba, el boxeo, fumar, beber, disparar, montar a caballo y manipular a los hombres. Pobre de mi abuelo en la vieja Masía. Eso sí, menudos consejos. Se las sabía todas. La peli la vi hace unos cuantos años y recuerdo a una bisoña Aniston de novia del Sr. Pitt. Tiene algunos diálogos divertidos y entretiene. Pero el título era visionario. Besos Noir

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  14. Vaya, así que fue tu abuela la que te inyectó el noir en vena, no?

    Las abuelas dan consejos estupendos, aunque cuando se reciben no se entienden y cuando se entienden suelen ser difíciles de agradecer. Cést la vie.

    Un beso, J.C.

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  15. Espero que te vaya muy bien en el nuevo trabajo y que lo lleves lo mejor que puedas, Mara.
    La peli no la vi, pero por lo que cuentas parece tener algo de terapéutico en cuanto a la relación con el mundo laboral. Puede que esté divertida. Tomo nota.
    Un saludo

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    1. Muy divertida... Y has dado en el clavo Javier Simpson, la palabra "terapéutico" es el adjetivo adecuado para ella.
      Un abrazo.

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    2. Gracias, Javier. Me va bien, aunque ando aún un poco perdida. La peli retrata situaciones un tanto absurdas pero muy realistas, y siempre viene bien reirse de esas cosas, sobre todo cuando no está en manos de uno cambiarlas... "Terapeútico", va a ser que sí. Como dice SBP, creo que has dado en el clavo ;)

      Un saludo

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  16. Hola Mara,

    Pues yo si la vi, hará un par de años de esto. La disfruté mucho y aun peor... vi muchos ecos de realidad en esta cinta que aunque a primera vista pueda parecer absurda, de ello no tiene ni un solo milimetro en su rodaje.

    Y aunque la mayoria de tus acólitos aun no la ha visto; estoy contigo, merece ser vista.

    Particularmente, mi vida profesional siempre se ha centrado entre 4 paredes. Y cuando unos amigos me invitaron a su casa a descubrir esta película, me sorprendí enormemente.

    Creo que el/la o guionistas que "parieron (perdón por la expresión) esta cinta, abían trabajado durante muchos muchos años como personal de oficina. Ya sea administrativos, informáticos,teleoperadores o cuantos ramos más de profesiones trabajen entre cuatro grises paredes.

    El guión refleja desde el empalagoso y supereducado jefe que esconde un alma perversa. No tienes vida privada para la empresa.

    La autopromoción en ocasiones de la persona menos indicada; y el pasotismo como una réplica. Esto es real como la vida misma.

    El típico tonto de la oficina, que todo el mundo piensa que es tonto... y que resulta que quizás no lo sea tanto.

    En fin, no quiero extenderme más, pero gracias por traerme a la memoria esta excelente cinta.

    Y por cierto, aunque no este muy contenta, me alegro por que tenga trabajo nuevo. Algo es algo, y más aun hoy en día.

    Un abrazo muy grande Mara.

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    1. Efectivamente, parece absurda, pero no lo es. De hecho, la gracia de la peli es que esas cosas se dan con bastante frecuencia. Yo también soy un animal de oficina. A lo largo de mi vida las funciones han ido cambiado, pero siempre he estado en el mismo entorno.

      Estoy contenta. La cuestión es que el trabajo que tengo ahora lo tuve hace unos años y no me gustaba, pero ahora me parece estupendo... el paro, que es muy malo.

      Menos mal que con pelis como esta siempre podemos echarnos unas risas ;)

      Otro abrazo para ti

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    2. ;-> ... ahh... pensaba que no estaba contenta.

      Me alegro que se lo tome a bien. Efectivamente, el Paro tenía que tener algún lado bueno... y es que cuando encuentras trabajo se te saltan las lagrimas (de contento).

      De animal de oficina a otro un fuerte abrazo Mara. :-)

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  17. No la vi esta película, la veré...
    Es tan cierto eso de que las cosas se disfrutan más cuando cuestan, o cuando se ha pasado mal o se sabe lo que es no tener. Mi abuela también me decía eso...
    Un saludo

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