martes, 18 de diciembre de 2012

Manual de comidas de empresa


Las comidas de empresa navideñas son tan típicas de estas fechas como el turrón de Jijona o las peladillas. Una prueba de ello es el precio que llegan a alcanzar los menús en esta época del año y lo poblados que se encuentran los bares de copas en unos apararentemente normales días entre semana.

Personalmente siempre he tenido dudas acerca de la asistencia a esta clase de reuniones. Una no es tonta y sabe que conllevan ciertos riesgos. Como ver a la típica jefa Rottenmeier perder los papeles y entrar en trance al son del  "Bulería, bulería", sabiendo que al día siguiente querrá recuperar su reputación a golpe de expedientes y horas extras. O tener que hacerle la cobra repetidas veces a ese compañero que ha decidido declararse por todo lo alto, sabiendo que al día siguiente tendrás que evitar su mesa plagada de felices retratos familiares que cayeron en el olvido a la tercera copa.

Pero peor que la asistencia sólo hay una cosa, la no asistencia. Que es más barata, sí, pero que priva al inasistente de la posibilidad de defenderse. Porque al fin y al cabo, esas comidas se hacen para unir a la plantilla, y hablar del ausente une. Mucho. En esta tesitura, lo mejor es ir, cumplir el trámite y volver a casa lo más airoso posible. Y por si les sirve de ayuda, les dejo una serie de consejos fruto de mi no muy extensa pero sí muy intensa experiencia:

  1. Evite colocarse cerca de puntos problematicos (leáse jefes o compañeros fisgones y correveidiles), no traen nada bueno.
  2. Rehúya posados y acercamientos a esos dañinos móviles de última generación. No se arriesgue a estar en segundos retuiteado y repineado de cualquier manera...
  3. Anime al animado. Si se fijan en otro no se fijarán en usted. Suelen bastar alientos del tipo "haz eso otra vez", "otra, otra" y "nunca digas la última, di la penúltima".
  4. Controlar el alcohol es muy importante. Si cree que las famosas vitaminas de farmacia pueden hacerle imbatible cual Aquiles recién bañado en la laguna Estigia, hágase con ellas. También funciona el contar las copas que se llevan, siendo consciente de que cuando las cuentas empiezan a bailar uno está prácticamente perdido. 
  5. En ese caso, lo suyo es haber orquestado previamente un plan b. Establecer con alguna mano amiga un modo para abandonar el local de forma discreta. Un rescate digno de aquellos rehenes americanos en Irán, vamos.
  6. Y si nada de esto funciona, sólo queda encomendarse a Billy Wilder, porque él nos enseñó que la oficina puede dar lugar a copas navideñas entrañables. Y con final feliz, además.

 


 

 




32 comentarios:

  1. Pues yo estoy encantado sin cenas de empresa. En su día las detestaba, tengo que confesarlo. A mí eso de irme de cena con los compañeros de trabajo me parecía tedioso e innecesario, por no hablar de la cara de orgullo de los jefes por invitar a esos pobres trabajadores a los que había explotado todo el año a base de sueldos miserables. Uy! que me arranco!!!

    saludos

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    1. Jajajaja... Tranquilo, deWitt, tranquilo. La verdad es que puestos a tener un detalle con los trabajadores, mejor la tradicional cesta de Navidad, que te la puedes ventilar con quien tú quieras. Yo una vez tuve una hasta con paletilla... qué tiempos.

      Un saludo

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  2. Y luego estan los corrillos en donde los fulanitos ponen a caer de un burro a los menganitos.

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    1. Eso no falta nunca, parece que hay que socializar a costa de otro...

      Un saludo

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  3. jajajaj Mara lo que me he reído con tus consejos! imagínate como son aquí, que la gente se disfraza, pero no con el típico gorrito de navidad no no...aquí van más allá , hasta el más serio de los jefes se atreve con un christmas jumper...tal que así:
    https://christmasjumpers.org/index.php/photos

    y no se queda solo ahí, hay más, lo decoran con lucecitas de esas que van a pilas, cual arbol de navidad jajajaj
    No no bromeo...esta super de moda, hacerse con un jersey navideño por estos tierras jajajaja y creo que voy a caer...(quién lo diría siempre he odiado los jerseys de renos estilo Bridget jones ...) pero es que sino voy a ser el centro de atención por no llevarlo (me remito al punto 3 de tus consejos ^^')

    Un beso!

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    1. Bueno, Lorena, pues teniendo en cuenta que las tradiciones anglosajonas tarde o temprano llegan aquí, yo también voy a ir buscándome uno de esos christmas jumpers... (madredelamorhermoso)

      Eso, mejor sigue los puntos, vayan a hacer el corrillo típico para hablar de esa española rara que no lleva jersey de renos y luces, jajajaja.

      Un beso!

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  4. Yo paaaaaaaaaaaaaaaaaso de las cenas de empresa. Me invento excusas "almendrinas", o sea, que tengo compromisos familiares ineludibles, ir a visitar a mi abuela de Cuenca, que ya chochea, por ejemplo. Solamente asisto a las cenas de empresa si la cosa coincide (que algún año pasa) con que los que asisten son los colegas del curro. Este año me he pasado todas las cenas por el arco de triunfo. De todas formas, en caso de asistencia obligatoria, secundo tus propuestas.
    Me salgo un poco por la tangente: hace muchos años que estoy casado y soy un tío chapado a la antigua, así que me gustaría saber si algún lector/-ra o la propia autora del post me podrían confirmar cuánto hay de cierto en eso de que en esas cenas de empresa se fo**a mucho. Es que a mí me da que solamente pasa en el mundo de Grey.

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    1. Hombre, yo creo que sí. Tras esas comidas surgen muchas historias picantonas... si son leyendas urbanas navideñas, eso ya no lo sé.

      Pero vamos, que viendo como mete cuello el personal, estoy segura de que muchos triunfan. Por una simple cuestión estadística, vamos.

      Por mi parte la única historia que he tenido en el trabajo se cocinó a fuego lento y tardamos en rematarla. Va a ser que yo también estoy chapada a la antigua, jajaja. A ver si habla alguien que aproveche estas comidas como se merecen ;)

      Un abrazo

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  5. Mara, un sobresaliente. Mi amigo Wilder en el bar de singles. Ja,ja,ja..."Mu grande", que dicen por tu tierra... Ahora con el engendro de Facelandya, al día siguiente todo el mundo aplaudiéndote tu llegada a la oficina de turno con el resacón y la chaqueta del jefe.Éste buscándote porque sabe que la tienes tú. Genial. En fin, Felices fiestas como manda la tradición y como decía Siniestro Total "Ante todo mucha calma". Besos y abrazos

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    1. Gracias, J.C. A Wilder no se le escapaba nada. Yo quiero otro Wilder para reyes :)
      En fin, que es muy peligroso coger a un grupo, cambiarle de hábitat e inyectarle alcohol en vena... pasa lo que pasa.

      Jeje, te deseo una Navidad feliz y sin siniestros. Un beso.

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  6. Una verdadera lastima no haber posteado este post una semana antes... tuve mi particular cena de empresa una semana atrás.

    Bueno, como digo yo, si los jefes te invitan... no hay excusa para no ir, ¡ comida gratis ! y que me quiten lo bailao.

    Eso, sobretodo sobretodo estoy de acuerdo con su 4º ley... sobretodo esta hay que cumplirla al pie de la letra.

    Un abrazo Mara, muy interesante post.

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    1. Espero que salieras airoso del evento, SBP ;)

      El cuarto es el más difícil!! Al menos para mí, claro. Pero como dice mi padre, desconfía de los abstemios. Si no beben le dan mejor a la lengua y son igual de peligrosos o más...

      Un abrazo

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    2. ja ja ja... por suerte yo soy muy calladito, siempre que no haya bebido.
      Por suerte el efecto "llevo coche no puedo beber" ayuda mucho a disminuir esa necesidad borrachuzca oculta en nuestro interior.
      Un abrazo Mara.

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  7. Me hace muchísima gracia el momento cobra, yo diría momentazo :-D y la cara que se le pone al atrevido. El juego de cintura y una buena contorsión, pero sin exageraciones, es fundamental para realizar tal técnica, y por supuesto, poner cara de susto, como que no te esperas el “ataque” a la vez que lo engañas con el referido juego de cintura.
    Eso de hablar del que no va me toca mucho los cataplains, pero es lo que hay… el que no va se arriesga a eso :-P aunque tampoco se debiera ser muy cruel con él ya que no tiene forma de defenderse.
    Maravillosa peli El apartamento. Es cierto que tenemos mucho que aprender de Wilder, y si tiene que ver con lo erótico-festivo, aún más.
    Feliz Navidad, Mara. Estupendo post, simpatiquísimo. Todo lo que comentas es cierto.

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    1. Jejeje, si es que esas comidas son como un documental del National Geographic...
      Wilder tenía un ojo y un humor único en nuestra especie. Y si a todo eso le pone la cara Jack Lemmon, el resultado no puede ser mejor :)

      Muchas gracias y feliz Navidad igualmente.

      Un abrazo

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  8. Creo, Mara, que hay una errata en la primera frase de tu entrada. Debería decir: «Las comidas de empresa navideñas son tan típicas de estas fechas como el turrón de Jijona o LAS PESADILLAS...»

    Hecha la salvedad, pues, sí, "El apartamento", genial, ¿no? Yo la pongo en mi Home Cinema todas las Navidades. Oye, y que no me cansa.

    Salucines

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    1. Jejeje, sí. El término "pesadillas" viene mejor. Hay mucho alérgico a la Navidad y razón no les falta.

      Yo tampoco me canso de esta peli. Ni de "Un, dos, tres", ni de tantas otras. Wilder es mucho Wilder :)

      Un saludo

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  9. ¡qué arte tienes! Lo que me he reído con la verdad que rezuma el post, sobre todo lo de la no asistencia, este año se levantó la veda ya que faltaron los jefes y no dejamos títere con cabeza jajaja
    Bsote

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    1. Si es que todos hemos vivido en nuestras carnes estas comidas rocambolescas... Nada, espero que este año te despacharas a gusto con los mandamases ;)

      Un beso

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  10. Estupenda fotografía la del final, esa sí que es una comida de trabajo! Cómo se lo pasaban!!
    Felices fiestas!!

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    1. Sí, si encima se lo pasaban bien... Los hay con suerte ;)

      Feliz Navidad igualmente!!

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  11. Ya no hay tanta ilusión por las famosas cenas. Con lo bien que me lo he pasado y ahora paso de ellas.
    Pero es verdad todo lo que dices, la de cosas raras que se hacen. Hasta romances pasajeros que surgen!

    Eso sí, el que se pasa y hace alguna granujada, al día siguiente al verse en el espejo lo primero que debe pensar, tierra trágame.

    Yo creo que la asistencia es más bien por el morbillo. A ver como van vestidas las chicas, a ver ese chico como se porta, a este le emborrachamos, a ver el jefe que se pague unas cuantas rondas, alguna declaración furtiva. etc, etc.

    Un abrazo.

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    1. Jejeje, claro, al principio con la novedad tenían su gracia... con el tiempo pierden. Lo que está claro es dan mucho que hablar ;)

      Un abrazo

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  12. Jejeje muy buen análisis, aunque yo tengo la suerte de que con mis compañeros de trabajo hay muy buen rollo y que mi jefe es un cachondo. Este año lo más curioso es que lo hicimos en un vegetariano!!!!! Todo muy bueno, eso sí, las cosas como son.

    Lo más importante: escoger muy bien dónde te sientas y alrededor de quien... Ah, y prohibir los smartphones desde el minuto 0!!!!

    Suerte que tenemos de Billy Wilder, sí!!!

    Un abrazo!!!!

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    1. Vaya, pues sí que tienes suerte. Así te puedes relajar y disfrutar del evento. Y sí, lo de las nuevas tecnologías a mí me agobia un poco, esos artilugios junto al botón "etiquetar" hacen una mezcla peligrosísima...

      Otro abrazo!

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  13. Interesantes consejos. Siempre me han hecho gracia esas comidas de empresa en la que se empieza pidiendo un pica-pica y a la que uno mira para otro lado ya han desaparecido las gambas y las croquetas de jamón quedando la ensaladilla y poco más.
    Inolvidable "El aparatamento". En esa escena Jack Lemmon parece Magritte poniéndose ciego de martinis. Saludos. Borgo.

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    1. Jejeje, es verdad. Hay que estar al loro, si no no te echas nada al buche.

      No había caído yo en lo de Magritte, como se nota tu vena artística, Borgo :)

      Un saludo

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  14. Mara, ando con el tiempo "pegado al culo" como solemos decir por aquí, y la semana que viene no voy a tener conexión, así que aprovecho ahora para felicitarte las fiestas y desearte un buen 2013 en todos lo sentidos.

    Beso
    Roy

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    1. Siempre viene bien una desconexión. Yo tampoco ando muy bien de tiempo –supongo que es lo normal en estas fechas– así que no he podido leerme aún tu reseña en Culturamas, pero la tengo ya guardada ;)

      Y aunque ya lo he hecho por Facebook, te deseo de nuevo unas muy felices fiestas!

      Un beso

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  15. jajaja.... muy buen post! Te doy la razón, yo que soy un jovenzuelo trabajando en empresas ya lo experimenté el año pasado jaja, y hay mucha verdad en tus consejos. Yo recomiendo relajarse y dejarse llevar por los chocolates y la comida, al fin y al cabo solo ocurre una vez año.
    Aca en Ecuador, hay una tradicion (no se si tambien alla en Europa) en la que hay un intercambio de regalos entre "amigos secretos", un juego en el que debes obsequiarlo algo a X persona sin que ésta sepa que tu le darás el obsequio; está de más decir que suele ser divertido :)

    Un abrazo.

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    1. ¡Qué mal educado que soy!

      ¡FELICES FIESTAS! Pásalo super. ;)

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    2. Jajaja, claro! El amigo invisible!! Ese juego en el que siempre te toca el menos indicado!! Tan lejos, tan cerca... tenemos muchas cosas en común.

      Me alegra ver lo bien que llevas estas comidas ;)

      Un abrazo y felices fiestas!!

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