sábado, 4 de agosto de 2012

Palmas blancas


Ahora que estamos inmersos en esta vorágine de lo olímpico me han entrado ganas de rebozar mis manos en magnesia y liarme a redactar esta entrada. La gimnasia es mi deporte olímpico favorito, y digo olímpico porque fuera de este condensado periodo parece que la gimnasia desaparece del mapa hasta la nueva orden... que suele ser 4 años más tarde. Es un deporte tremendamente vistoso, loable y muchas veces injusto. Básicamente porque se da todo en pocos segundos y fallar en el agarre, perder el equilibrio o salirse del cuadrilátero se saldan con un mal resultado. Cést la vie. Es además un deporte duro donde, con excepción de alguna que otra Nadia Comaneci, las estrellas son escasas y duran poco, por lo que cada 4 años tenemos que aprendernos unos complicadísimos nombres nuevos, a menudo rusos, rumanos, ucranianos o chinos, ellos a las barras y nosotros al idiograma y al cirílico. Que mantenerse en activo mucho tiempo es dificilísimo y la fecha de caducidad está siempre acechando. Alehop.


Hajdu en mi aparato predilecto, las anillas.

Siendo la gimnasia mi deporte olímpico por excelencia, mi película olímpica no podía andar muy lejos. Fehér tenyér (White Palms para los más occidentales) es una película húngara del año 2006 que hace honor a ese gesto de empolvarse las manos, gesto muy habitual estos días en el North Greenwich Arena, donde se han reunido los mejores gimnastas del mundo para disputarse el medallero. Zoltán Miklós Hajdu interpreta a uno de ellos en el film y se mete en esas olímpicas competiciones que se celebraron en Atenas el año 2004. Poco sabemos de lo que llevan detrás estos acróbatas inquebrantables, de su background que se dice ahora, pero de Hajdu sí que sabemos algo. Cosas de tener un hermano que se dedique a esto del cine (Szabolcs Hajdu) y te haga protagonista de algo muy parecido a tu propia vida. Así, White Palms no puede sino llegar a lo más hondo del público, porque la película rezuma verdad, Zoltán hace de Zoltán y la historia que cuenta merece –y mucho– ser contada.


White Palms: Una historia de calleras y magnesia


Y aunque ahora está muy de moda decir eso del "no nos representan", lo cierto es que la Hungría de esos años representaba muy bien lo que vivían día a día esos pequeños Hajdus tanto en su casa como en el gimnasio, la disciplina férrea, de COMECON y de comezón. Y escapar de ella no sería nada fácil, pero adaptarse a otra bien diferente tampoco sería sencillo. La historia de nuestro protagonista comienza en Hungría, pero será muy viajera y sus años como entrenador en Canadá no tienen desperdicio, porque aprender gimnasia bajo los excesivos métodos filosoviéticos era algo casi marcial, pero enseñar esa misma gimnasia en una sociedad mucho más laxa y a algún que otro rebelde sin causa de vida acomodada ya es de nota. El entrenamiento (como alumno y como maestro), la competición, el espectáculo y el circo, la superación, la lesión y el dolor. No hay nada que White Palms pase por alto. ¿Que no la han visto? Ya están perdiendo el tiempo...
 


13 comentarios:

  1. No he visto la peli, Mara pero me gusta lo que cuentas de ella. A mí también me gusta mucho la gimnasia, las rítmica y la artística. Es admirable la férrea disciplina de estos chicos y chicas. El sacrificio, el esfuerzo, muchas veces no recompensado...

    Un beso.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Pues creo que la peli te gustaría, Myra. A ver si te puedes hacer con ella. Yo disfruto mucho estos días, con la artística y también con la rítmica. Es todo un espectáculo.

      Un beso.

      Eliminar
  2. Amiga, Mara. Es verdad, la euforia del personal por los deportes minoritarios es como la alegría en la casa del pobre, menos de un día. No conozco el film, pero va a la lista de visionados pendientes. Lo mío es un idilio con los tritones y el amigo Phelps. Toca remojón dominguero que el calor aprieta. Besos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. jejeje, la verdad es que la piscina olímpica sale baratita. Y no te salpican. La natación es además, junto a la gimnasia y el atletismo, el deporte olímpico por excelencia. De esos que cada 4 años no hacen daño. El Phelps, qué tio...

      Un beso

      Eliminar
  3. Me parece interesante ese contraste entre métodos filosoviéticos y otros más relajados, así que trataré de verla.

    No se porqué no vendría a España, a ver si así mejorabamos algo el ranking.

    Y sprovechando: ¡ Un brindis por nuestras atletas que están levantando el pabellón! (observación: Nuestras en femenino pluraL)

    Saludos

    ResponderEliminar
  4. Father, supongo que el dinero tiene mucho que ver en la decisión de esos profesionales del este, que han acabado casi todos en los USA y han hecho de ese país sin apenas tradición en este deporte toda una potencia gimnástica. Es lo que tiene la inversión. Supongo que a nuestro raquítico medallero le falta eso, demasiado harán las criaturas. Pero aún quedan juegos... a ver qué pasa.

    Secundo el brindis, así que... salud!, o como deben estar diciéndo por esos lares... Cheers!

    ResponderEliminar
  5. Coñe, pues me la voy a ver porque mi disciplina favorita de los Juegos es también la Gimansia. Y sí, jajaja, cuando no hay juegos olímpicos para mí como que ni existe. Coincido!.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Pues creo que le gustará, Mr. Lombreeze. A disfrutarla.

      Eliminar
  6. Pues tiene buena pinta. A mí lo que has contado sobre la peli me ha recordado a un cuento de David Bezmozgis titulado "The second best man", sobre un campeón soviético de halterofilia. Son definitivamente otros métodos.

    Saludos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. No conozco ese cuento, pero me imagino que sí, que el método es parecido. La letra con sangre entra, y la pesa con sangre se levanta, supongo. Me lo apunto.

      Un saludo

      Eliminar
  7. Me la apunto, no la conocía.

    Creo que la gimnasia es un deporte que nadie hace ni puñetero caso hasta que hay un evento como unas olimpiadas. Una lástima porque es un deporte muy sacrificado, de vez en cuando nos echan esos documentales donde vemos a una niñas que se dejan su vida para triunfar en esta modalidad. Terrible!

    Por cierto lo de las anillas, tiene que ser complícadísimo, yo lo he intentado y casi me quedo sin brazos! ;)

    Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. A mí me fascina. Complicado debe ser un rato, ¿has visto el oro en anillas? Un tal Nabarrete, brasileño (qué raro). Impresionante.

      http://www.youtube.com/watch?v=XDycm-z8BSo


      Jaja, Noodles, si es que deberían poner abajo la cantinela esa de "no intenten esto en casa"...

      Un abrazo

      Eliminar
  8. Tu web está excelente, me encantaría enlazarte en mis sitios webs de Cine y peliculas. Por mi parte te pediría un enlace hacia mis web y asi beneficiar ambos con mas visitas.

    Espero tu respuesta a munekitacate@gmail.com
    saludos

    ResponderEliminar