jueves, 16 de agosto de 2012

Las impetuosas


Estamos que lo tiramos. Bueno, yo no, no soy un gran ejemplo de mi género, mi único mérito esos olímpicos días fue ver la tele desde el sofá durante horas seguidas y mi única posible hazaña la desorbitada ingesta de pistachos al ritmo de agrupados y carpados, tiros libres y saltos de pértiga entre otros, y si así batí algún récord éste lamentablemente va a quedar en el anonimato (snif). Me refiero a esas mujeres que se dieron cita en Londres y han hecho historia, las cuales son muchas y su reconocimiento se debe no sólo a los metales obtenidos sino también a otros motivos, como por ejemplo el acudir en cantidad (los USA han contado en estos juegos con más representación femenina que masculina), su mera asistencia (países como Arabia Saudí parece que al fin se han animado a enviar féminas a la cita olímpica) o el ser las pioneras en disciplinas antes inexistentes (como el boxeo femenino). Si nos referimos a España, mucho se está hablando de lo reducido que habría resultado el medallero si nuestras mujeres se hubieran quedado en casa. Estamos, digo están, que lo tiran. Oh yeah.

A pesar de estas proezas, lo cierto es que el deporte femenino suele generar menos expectativa y no nos percatamos de su existencia a menos que coseche cierto éxito y sobre todo alguna que otra medalla. Así, el número de aficionados que sigue el fútbol o el baloncesto femenino es bastante reducido y las mujeres sólo reinan de forma exclusiva en aquéllas actividades sin equivalente masculino (léase la gimnasia rítmica o la natación sincronizada). Este handicap lo ha sabido reflejar la gran pantalla y en algún caso le ha sacado un estupendo partido. Recuerdo la simpática A league of their own (en España Ellas dan el golpe), que supo plasmar cómo se armaba una liga femenina de béisbol cuando los hombres escaseaban por ser tiempos de guerra y cómo se desembarazaban de ella cuando llegaban unos más viriles tiempos de paz. Tampoco le resultaba fácil a la protagonista de Quiero ser como Beckham el poder darle patadas al balón ni las cosas fueron más sencillas para la oscarizada Hillary Swank en Million Dollar Baby.

Pero mucho antes de eso, en 1952 concretamente, George Cukor encontró una forma amena y amable de acercarnos a una de estas heroínas deportivas y lo hizo de la mano de su inseparable amiga Katharine Hepburn. Este dúo Cukor-Hepburn se eleva en esta ocasión a trío con la intervención de otro asiduo, Spencer Tracy. En la película, llamada Pat and Mike  (aunque recibió en nuestro país el nombre de La impetuosa) Pat-Hepburn es una de esas mujeres que va sobrada de energía y que destaca en todo lo que hace. El argumento es el siguiente: una profesora de gimnasia acaba, de forma algo casual, dentro del mundo del deporte. Sus cualidades como deportista son muy elevadas pero tiene una debilidad, su pareja, que se convierte en el auténtico talón de Aquiles de la protagonista. Una mirada de su novio y la competición se va al traste. Esto no le pasa con su mánager, Mike-Tracy (cosa que no me extraña porque a mí Tracy no me desconcentraría en absoluto) por lo que éste intentará mantenerla alejada lo máximo posible del gafe amante.




Cuando veo este film siempre pienso que el director neoyorquino concibió el papel protagonista inspirándose en Katharine, pues parece que estemos ante lo que debió ser la propia Hepburn (por lo que sé una mujer de buena familia, amante de los deportes, independiente y algo rebelde), una mujer que entrañaba poco objeto y mucho carácter, seguramente como esas que han estado sudando la camiseta por Londres hasta hace pocos días.





















18 comentarios:

  1. Me encantan estas comedias románticas de los 50.Sin duda, como dices creo que a Katharine le va el papel como anillo al dedo, siempre me pareció como se la ve en la película independiente, inteligente y enérgica.
    Adoro su estilo, sus películas y su seriedad siempre tan glamourosa. Es una de mis actrices preferidas, por lo que me encantó tu post.

    Un saludo:)

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    1. A mí también, Lorena. Es curioso, son películas que sabes perfectamente cómo van a acabar y no te importa lo más mínimo, se disfrutan igual. La Hepburn hace grande todo lo que toca.

      Gracias por pasarte por aquí, un saludo.

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  2. Hay que felicitar a las deportistas españolas. Gracias a ellas se medio arregló lo del medallero. Creo que el no invertir en deporte tanto como antes se termina notando, y más en un país donde la fiesta, más que el deporte, ayudado por su clima, está tan arraigada en la población. Y yo tan contento :-D

    Guardo un muy agradable recuerdo de la peli de Cukor. A Katherine Hepburn le va el papel a las mil maravillas; nadie como ella representaba tan bien ese papel de rebelde, inconformista y moderna mujer.

    Un saludo, Mara. Buena entrada.

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    1. Gracias Javier.

      Personalidad a Katharine parecía no faltarle y seguramente por eso le caían tantos papeles de mujeres difíciles de doblegar.

      La verdad es que yo entre la fiesta y el deporte me quedo con lo primero,para qué te voy a engañar... menos mal que hay otras que levantan el medallero, jajajja,.

      Un saludo

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  3. Estas han sido las olimpiadas de las mujeres. Ya fueron protagonistas el día de la inauguración por desfilar por vez primera en el caso de algunos países. Lo fueron también en nuestro medallero.
    En cuanto a la peli...Katherine Hepburn es una de mis actrices preferidas(y de quién no...). Ella era como muchos de los personajes que representaba. Mujer con una enorme personalidad, avanzada para su época. Una mujer que vivió la vida que quiso vivir. Y fuerte...muy fuerte porque mi querido Spencer Tracy era de armas tomar..

    Un besito

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    1. Vivió como decía Sinatra... a su manera. Efectivamente, creo que es una de las actrices favoritas de todo el mundo. Se libró de aquel "veneno para la taquilla" con el que la denominaron un tiempo y pasó a acaparar estatuillas. Qué grande la Hepburn.

      Un beso, Myra

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  4. Muy divertida esa película con Katherine Hepburn que no acertaba a colar la pelotita de golf cuando veía a su novio entre el público. Me ha gustado mucho tu post anterior de "Terror en el hipermercado" y: ¿Tienes una thermomix? ¿Me la recomiendas? Parece que es muy práctica para cocinar. Saludos. Borgo.

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    1. Sí, las caras de la Hepburn al divisar a su amado no tienen desperdicio.

      A mí me encantan todos los aparatos de cocina, me chiflan. Con la thermomix al principio andaba un poco escéptica porque no me convencían muchas de las recetas del libro, pero luego aprendes a adaptar las tuyas a ella y siempre está internet, que te pone en contacto con frikis como tú que han hecho lo mismo, así que ahora... obi, oba, cada día la quiero más :)

      Un saludo

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  5. Que feo titulo, la impetuosa, a veces poner títulos en español cae en la tontería, deberían de poner el mismo titulo y ya, por ejemplo a habemus papam le pusieron aquí una papa en apuros, parece más una cinta de Eddy Murphy que la del italiano, después la de Polanski ¿adivina quien viene? muy parecida a una de Herpburn y Tracy. Terrible. Sobre mujeres, debo decir que es divertido practicar con ellas, yo juego solamente sino que son menos fuertes aunque las hay muy atléticas, en mi país hay una fusión y se ven muchas, aquí hay muchas deportistas, incluso nuestro mejor prospecto en el boxeo es una campeona, encima muy guapa, Kina Malpartida. Sobre Hepburn, me encanta, provoca darle una tunda con esa carácter tan fuerte peor también era un desborde de inteligencia y energía. No es tan bella como Audrey o como Ingrid Bergman pero es una estupenda actriz, la más talentosa de las clásicas y todo sin ser muy bella, como decía su personaje en el aviador, ella era muy especial para bien y para mal. Un beso.

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    1. Creo que lo de cambiar el título afortunadamente cada vez se hace menos, aunque de vez en cuando se ve que el que lo hace se viene arriba y quiere dejar su huella creativa.

      No conocía a Kina pero google ya lo ha remediado. Sí que es guapa, sí (y si no lo fuera cualquiera le iba a decir lo contrario, jajaja). Katharine tenía una belleza singular, poco evidente y menos aclamada que la de sus colegas, pero creo que contó con la ventaja de conservarla toda su vida de cierta manera. Fue una viejecita monísima.

      Un beso

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  6. Yo me lo he pasado pipa con las Olimpiadas, y por supuesto con nuestras chicas, pero sobre todo con la selección japonesa (femenina of course) de voleibol, parecían todas heroínas de Kenji Mizoguchi.

    Y añadir la contribución del cine patrio de los 70 a la igualdad de género deportivo...nada menos que las Ibéricas F.C., una surrealista y desternillante cinta de Pedro Lazaga, con Tina Sáinz, Ingrid Garbo y Rossana Yanni luciendo palmito, acompañadas de Manolo Gómez Bur, José Sacristán, Fernán Gómez, ¡y hasta Tip y Coll!

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  7. ¡Huy, perdón! he puesto Pedro Lazaga, y el director era otro Pedro (no Almodóvar), sino Masó.

    ¡Besos, Mara!

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    1. Qué buen apunte has hecho, Tirador! Esas "Ibéricas" contaban con un reparto estupendo, aunque también había alguna que otra frase que incitaba a esa violencia que ahora llaman "de género", como dirían los Presuntos Implicados: cómo hemos cambiado...

      Me he perdido a esas japonesas, pero me imagino que deben ser buenas, recuerdo de pequeña esos dibujos japos en los que una tal "Julia" le metía al balón pero bien... para hablarles de tú a Oliver y Benji, vamos ;)

      Un beso

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  8. Decir que a Katherine Hepburn no le gustaba su encasillamiento en papeles de chica estirada. De hecho en Sueños de juventud, acaba aportando una actuación más humana y tuvo su nominación a los Oscar. La impetuosa, la vi y me pareció una película entretenida.
    Respecto a las chicas olímpicas, ya comenté (cuando hablabas de los "kazajos") que tenían un mérito increíble. Pero lo que acaba de "romper el molde" es que muchas de las medallas conseguidas lo han sido en deportes "duros".
    Las olímpiadas de Londres supondrán el fín de una era: La del sexo débil

    Saludos.

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    1. Es que la chica tenía porte aristocrático... Creo que no he visto Sueños de juventud, me la apunto.

      Sí, yo creo que las cosas van a una velocidad de vértigo, seguramente porque las mujeres ahora quieren hacer lo que durante mucho tiempo sólo les estaba reservado a los hombres y porque con tanta tecnología la fuerza es algo que ya apenas se necesita (lo de pulsar botones lo podemos hacer todos igual). Nos queda alternar los partos, a ver si inventan algo pronto para eso... ;)

      Un saludo

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  9. Amiga Mara,

    Me he divertido mucho leyendo tu artículo.

    A mí se me va eso de mover los músculos como a la Hepburn –seguramente porque vivo justo enfrente de un gym-.

    Pero, sea como fuere, está claro que las féminas estamos –como en otras muchas cosas- por detrás de los varones, por desgracia para nosotras…

    Aunque viendo lo sucedido –entre otras cosas-, no podemos olvidar, a las primeras damas y cancilleres… Vislumbro un futuro dando la vuelta a la tortilla y volviendo a los matriarcados. Todo llegará, je, je, je…

    ¡Bien por las impetuosas! Ann@

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    1. Gracias, Anna.

      No sé si un matriarcado, pero si seguimos en esta racha está claro que las diferencias que quedan van a reducirse en poco tiempo. Por lo pronto es verdad que cierta canciller a puesto firmes a todos los europeos sin importar el género, jajaja

      Un abrazo

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