miércoles, 6 de junio de 2012

De repente, el próximo verano


O eso pensaba yo esta mañana cuando tuve que hacer un alto en el camino hacia mis clases de inglés y visitar la sección de cremas solares de ese supermercado rey de las marcas blancas: "Como no me eche algo, me frío como un huevo" pensé. Y pasé del dicho al hecho. Cosas de ser de piel lechosa en un lugar que alcanza los 40 grados a la sombra.

Ya en mi destino un jovencísimo aspirante a profesor de la lengua de Shakespeare me comentaba que "hoy es demasiado calor!!", "Y lo que te rondaré morena"  le tuve que contestar al recién llegado de Gales, aunque la cara de éste dejaba claro que no había entendido nada. Ya se enterará, no le va a quedar otra al pobre.

Y es que en Sevilla se alternan los veranos muy malos y los horrorosos, y yo cada vez los distingo menos porque mi tolerancia estival va disminuyendo. Además, con esto de la crisis me espera un duro "Summer in the city", como decía esa famosa canción, y no me podré escapar a ningún sitio donde al caer la noche se haga necesaria la rebeca. Me quedará el cine, no más, para amenizar la estación y no me quejo porque películas veraniegas hay muchas, y la mayoría la mar de apacibles y baratas, oigan.

Entre mis favoritas, esa entrañable  Novio a la vista de Berlanga, donde la muy jovencita –pero ya casadera, al menos para sus padres– Loli  no sólo disfrutaba de un distinguido verano en San Sebastián sino que ella y el resto de la muchachada del lugar pasaron de esa mayor libertad que se disfruta en vacaciones al más absoluto libertinaje y al consecuente enfrentamiento con sus mayores.




Pero a mí de pequeña lo que más me gustaba de esta época era lo de irme de campamento, como hacían aquéllas de Tú a Boston y yo a California. Nunca me encontré en ellos con una hermana extraviada pero aprendí cosas tan superfluas para mi vida actual como el rastreo de señales en el campo o ese código Q que alimenta el lenguaje de los radioaficionados. Lo cierto es que el saber no ocupa lugar, y divertido era un rato.


Las hermanas, como dos gotas de agua


Para muchos el verano trajo también ese primer amor que se caracterizaba normalmente por su intensidad y, en la mayoría de los casos, también por su fugacidad. Aunque a unos les daba más fuerte que a otros y a Hernie, en el Verano del 42, la cosa le dio bastante fuerte.


Aquí Hernie, un pipiolo de manual


Sin embargo, el verano lo mismo traía pasiones que las destruía y eso bien lo pudo comprobar el pobre Guillermo,  aquel protagonista de la parte más rosada de  Del rosa al amarillo,  preciosa película y ópera prima de Summers.


Guillermo y Margarita, en sus tiempos felices.


En cualquier caso, la temporada veraniega solía ser algo apacible –a pesar de sus encuentros y desencuentros– gracias a la mezcla de affairs, sol y tiempo libre. Algo así como lo que se montaron las primas Pauline y Marion en las bonitas playas normandas, y que Rohmer nos contó tan bien.


Las primas con uno de sus acompañantes en "Pauline en la playa"


Pero, ay amigos, el verano en la adultez pierde y el exceso de horas con los amigos, la familia o la pareja tarde o temprano pasan factura. Que se lo digan a Audrey Hepburn y a Albert Finney, expertos en eso de sufrir la implacabilidad del tiempo en Dos en la carretera.




En otras ocasiones lo que uno se encuentra en esta época es un sinfín de responsabilidades, como las que no pudo evadir Gianni Di Gregorio en esas Vacaciones de ferragosto. Y es que Gianni es un hombre fácil de mangonear, por eso antes de ser ninguneado por madre y esposa en Gianni e le donne era presa de los intereses del administrador de su comunidad y acababa ofreciendo asilo a todas esas abuelas apartadas por sus familias durante las vacaciones. Gianni, no aprendes hijo.


Gianni, en su particular residencia.

Y lo peor no es esto. Lo peor es que la cosa no tiene marcha atrás y aunque uno quiera ya no se puede volver a ir de campamento. Se entiende entonces perfectamente que a Dirk Bogarde se le quedara esa cara en las venecianas playas de Lido...

Bogarde, muriendo en Venecia

A mí ya no me gusta el verano, ¿se nota?

20 comentarios:

  1. Hola Mara,
    últimamente solo leo que a nadie le gusta el verano!
    Yo estoy en la posición contraria, vivo en una ciudad donde el frío se te instala cual okupa y no te suelta durante muchos meses. Por no hablar de Jack el Destripador y su compañera.. la niebla.

    Yo espero "como agua en mayo" el verano. Poder disfrutar del aire libre, unas cañitas en las terrazas, andar con la cabeza alta cosa que impide el frío que hace que vayamos encogidos sin saludar a nadie.
    Y eso que cuando aquí pega.. pega. No como en Sevilla pero también calienta.

    Tu profesor seguro que descubre las cosas buenas de la ciudad, que hay muchas.

    Buenas películas incluyes. Me quedaría con esa obra maestra sobre la pareja que es "Dos en la carretera" y me encanta que hayas incluído "Del rosa al amarillo", una de mis debilidades, pocas veces se comenta esta maravillosa película.
    Un abrazo.

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    1. Hola Noodles

      Te entiendo perfectamente. La verdad es que lo de las cervecitas y las terrazas aquí no es deporte de estación sino que se practica todo el año. En invierno más a mediodía, en el verano principalmente de noche, pero somos muy de estar en la calle, supongo que porque podemos. Yo si puedo elegir me quedo con el otoño, aunque me toque entonces religiosamente eso de cumplir años.

      No sé por qué "Del rosa al amarillo" es tan poco conocida. Es una película preciosa, muy tierna y para todas las edades. Y mira que yo me he esforzado en su difusión, porque la tenía en DVD y se la presté a muchísima gente para que la viera, hasta que claro, en una de las promociones ya no volvió. Cosas que pasan.

      Un abrazo

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  2. El calor y yo no nos llevamos bien. Estuve en Sevilla una Semana Santa de abril y hacía un calor tremendo, tiemblo de pensar como debe ser en pleno verano.
    De las películas veraniegas me gusta recordar "La tentación vive arriba", una de las pocas muestras cinematográficas de un rodriguez, ese ejemplar tan propio de esta época como el tinto de verano. Saludos. Borgo.

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    1. Jajaja, pues no nos visites en agosto que te desintegras...

      "La tentación vive arriba", es verdad, qué gran película. Aunque a mí siempre me ha dado cosa lo de meter la ropa interior en la nevera. Quién sabe, lo mismo en una de esas olas de aire subsahariano que azotan con ganas por aquí abajo lo pruebo.

      Yo creo que esto de la igualdad está acabando con el Rodriguez ibérico. Ahora con esto de trabajar los dos ya no hay apacibles vacaciones por separado. O peor y más actual, están los dos en paro y se tienen que quedar en casita juntitos pasando calor. Así están los divorcios como están...

      Un saludo

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  3. Suscribo lo que dice mr Noodles sobre la obra de Summers. Bufff, y de las otras Muerte en Venecia, aunque viendo a Dick Bogarde a uno le entra más calor todavía, no se si quedarme con Pauline en la playa o Dos en la carretera, na que me quedo con las dos.

    Bueno Mara, que te sea leve y como decía superaton a mineralizarse y vitaminarse, y mira tu a donde llegó.

    PD: Mientras escribo... reflexiono: me quedo con todas.

    Besos
    Roy

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    1. Sí, se ve que Bogarde tenía ya mal cuerpo el hombre...Yo mineralizada voy a estar, porque creo que la cerveza es rica en esas cosas y yo de eso bebo mucho ;)

      Por cierto, que desde que leí esa entrada tuya sobre "7 mujeres" estoy a ver si la veo. Ya me he hecho con ella, así que en cuanto tenga tiempo le echaré un vistazo e iré rauda y veloz a comentarte qué me ha parecido.

      un beso

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  4. Y Verano Azul???, esa serie es la mejor ever!!!
    En Zaragoza el verano.., no sé si llega a los extremos del Serva la bari pero te prometo que roza lo insufrible. De todas formas, prefiero el verano al invierno. Y te lo dice otro lechoso con pecas de factor 30.

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    1. Verano azul es un clásico... perdón por saltarme en este post a Bea y al Piraña... no tengo perdón de Dios...

      En Zaragoza sólo he estado una vez, despidiendo el fin de año en 2010. Por supuesto era invierno, hacía frío, y por mi falta de previsión la cena fue a base de pintxos en un Lizarrán. Eso sí, al día siguiente me comí un ternasco en la plaza del Pilar que cuando lo recuerdo, lloro de gusto. El verano pasado estuve en Teruel y te garantizo que sus noches veraniegas son dignas del noviembre sevillano... Un sitio tan frío como bonito.

      Un beso

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  5. Me ha gustado mucho tu selección. "Tú a Boston y yo a California" ¡qué recuerdos! "Del rosa al amarillo" también me gusta.
    Rohmer tiene tantas de sol y playa que hay para elegir; "La coleccionista", "Cuento de verano", "La rodilla de Clara", "El rayo verde"...
    "Dos en la carretera" y "Muerte en Venecia" qué dura es la vida cuando pasa el tiempo.

    Un saludo

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    1. Hola Alexa,

      Me queda mucho por ver de Rohmer, así que me apunto las que comentas para este verano. El paso del tiempo es un tema universal pero igualmente jodido... Hacerse mayor es durísimo y Visconti lo reflejaba como nadie.

      Un beso

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  6. Hace calor hasta en Bilbo, así que en Sevilla no quiero ni pensar...
    "Novio a la vista" la volví a ver hace unos meses...el inicio con el examen es tremendo (ja,ja).
    Un saludito.

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    1. Me encanta "Novio a la vista", siempre esperaba que en el programa "Cine de barrio" pusieran películas así, aunque eso no sucedía siempre (o casi nunca...)

      Tengo muchas ganas de ir a Bilbao pues el año pasado anduve por el norte y me la perdí. Vuestro calor es mucho más llevadero, afortunadamente.

      Un beso

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  7. Buena entrada Mara, detesto el verano por todo, por el calor, por el ambiente, por los modelitos que se pone la gente y odio la playa, aunque siendo madrileña tenía que gustarme mucho, ya no !!! sólo voy a comer o cenar a una terraza, con un vestido fresco y pamela, muy Scarlet yo y más blanca que la Harlow y gafas porque tanta claridad me da fotofobía.
    De todas las pelis que citas, por supuesto me quedo con Muerte en Venecia del maestro Visconti, y De repente el último verano ( que eso es lo que quisiera yo, que fuera el último) Pauline en la Playa es una peli de culto de Rhomer muy interesante y Vacaciones de Ferragosto la ví hace poco y me sorprendió gratamente.
    Alejate del sol todo lo que puedas es criminal, porque no puedo perome iría a vivir a Suecia directamente, vamos muy Garbo en todo.

    Un besote querida.

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    1. Jajaja, Qué bien Susan, alguien que me comprende!

      Yo no llevo pamela, pero con la crema solar y el abanico voy a todas partes... El sol sólo me gusta en invierno, esos días que tiene Sevilla de sol radiante en enero y temperatura primaveral a medio día. Eso es una gozada, pero el verano es un martirio. Estuve hace unos años en Estocolmo en verano y es un auténtico placer: clima sereno, muchas islas y veleros. Es uno de los destinos que me planteo en mi cada día más posible emigración. Un beso.

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  8. A mi el verano me gusta...la playa, lecturas relajante con una cerveza Alhambra fresquita,(claro que yo vivo en la Costa Tropical de Granada, enclave paradisíaco y eso hace mucho).

    De las pelis que mencionas adoro Novio a la vista (¡nos ha fallado la familia Peláez!), como toda la obra de Neville...y me permito recomendar una que me encanta "El largo y cálido verano"...

    Estupendo blog, Mara. ¡Un beso!

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  9. Muchas gracias, Tirador.

    Hombre, así no me extraña que veas el verano de otra manera... En Sevilla beber Alhambras no es difícil (aunque seamos más de Cruzcampo) pero la Costa Tropical nos falta. Yo me iba ahora mismo a Salobreña a tomarme algo en ese restaurante/chiringuito llamado El Peñón. Así estaría ahora en la gloria, qué duda cabe.

    Buena película la que me mencionas, pero es que con ese Paul Newman cerca a mí el verano se me haría menos largo y hasta fresquito ;)

    Un beso

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  10. Muy refrescante reportaje sobre "películas veraniegas". Yo soy de los que piensan que sí hay sesiones cinematográficas idoneas para determinada temporada o incluso determinado día. Por ejemplo, en Navidades o, eso, en verano. Hace años que sigo un rito. El día 15 de agosto organizo en casa (de verano) una sesión de cine. Programa doble a la fresca: Il sorpasso y Vacaciones de Ferragosto. No tengo que explicar por qué, ¿verdad?

    Salucines

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  11. Hola Fernando.

    Pues a mí también me encantan esos "ciclos de temporada": como las películas navideñas al acabar el año, y esas de romanos y judíos en semana santa. Tu rito veraniego me parece una idea genial y me apunto Il sorpasso porque no la he visto. Tu programa "a la fresca" tiene una pinta excelente, jajajaj

    Un saludo

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  12. Me pasa como a ti, Mara..no me gusta nada el verano. O al menos no me gusta que sea tan largo, como un mes tendría suficiente. NO llevo nada bien el calor, todo me agobia, no me gusta la ropa de verano, ni esos pies espantosos que se ven por la calle a veces..Si subes en un ascensor con más gente..ni te cuento. Por no gustarme no me gustan ni los helados!
    Así que, hablemos de cosas más agradables. Me ha encantado el recorrido cinéfilo que has hecho. Me encantaba "Tú a Boston y yo a California". "Del rosa al amarillo"..qué recuerdos! y "Verano del 42"..

    Un beso añorando el otoño.

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    1. Hola Myra, veo que coincidimos en gustos estacionales y cinematográficos. El verano queda muy bien en el cine: Actores ligeros de ropa, historias nostálgicas y tú tan fresca, sin tener que sufrir ese olor propio de la época (humano, demasiado humano). En directo pierde mucho.

      El otoño es mi estación favorita así que, como bien dices, nos tomaremos esto como un preámbulo necesario.

      Un beso

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