viernes, 20 de abril de 2012

Dios es argentino


Esta semana la Kirchner ha acaparado todas las portadas de prensa a ambos lados del charco y Repsol ha sido el tema estrella de conversación no sólo en la tele sino también en la mesa de casa, la cola del súper o cualquier barra de bar, codeándose con copas, ligas, y champions leagues. Yo nunca le he pillado el punto a eso de las nacionalizaciones pero es indudable que esa práctica, como todo en esta vida, tiene sus seguidores y los hay incluso que dominan el tema con destreza y gracejo, aquí un ejemplo:





De Argentina sé bastante poco, mucho menos de lo que me gustaría y lo que sé se lo debo, en gran parte, al cine. Sé, por ejemplo, que su libro por antonomasia es probablemente ése que habla del gaucho Martín Fierro, que como él mismo decía, no tuvo otra escuela que su vida desgraciada y al que no le quedó más remedio que errar por la Argentina decimonónica. En 1968 el personaje dio lugar, además, a un western memorable, con indios, negros y gauchos encontrándose por la Pampa.





Martín Fierro no es el único mito del país y debe convivir con otros como Evita y  Maradona. En el apartado mitómano-cinéfilo podríamos citar la Evita de Alan Parker y no pocas del rey del balón. Yo me quedo con ese Camino de San Diego que relataba la peregrinación realizada por un fan acérrimo que deseaba ver al Pelusa a toda costa e incluso portaba su 10 tatuado en la espalda.





Tener una convulsa historia política le ha resultado al cine argentino bastante inspirador, proporcionándole títulos notorios. Se me vienen a la cabeza Kamchatka o La historia oficial, pero le dedico la foto a mi favorita, La noche de los lápices, por ser simplemente espeluznante. Nunca una reivindicación estudiantil salió tan cara.






Sus peculiares medidas económicas también han dado mucho juego en la gran  pantalla y esa comedia costumbrista llamada Un peso, un dólar se reía, a ratos, de ese célebre primer mundo que tocaban los argentinos con las yemas de los dedos allá por los noventa. Su antihéroe protagonista, un funcionario metido a pizzero, vio que la cosa no resultaba ser tan fácil.





Las pelis bélicas también las trabajan por allí y ahí está la necesaria Iluminados por el fuego que puso de manifiesto lo poco que se hablaba de esos soldados que desembarcaron en las Malvinas dispuestos a enfrentarse al enemigo angloparlante y se encontraron luchando contra el frío, el hambre y sus propios mandos superiores.  La posguerra no les sentó mucho mejor puesto que las muertes por suicidios post-conflicto superaron en número a las de los caídos en el campo de batalla. Ahí es nada.





Esta misma guerra, la de las Malvinas, fue la culpable de que una película cambiara su título originario allá por 1982. Su protagonista es mi actor argentino favorito, Federico Luppi, y en la después renombrada Plata dulce nos mostraba la evolución de un hombre afable pero con poca resistencia a las impropias proposiciones que la vida le iba presentando. Federico Luppi ha sido al parecer uno de los artistas que han salido en defensa de la reciente expropiación argentina, según él por resultar  una contraposición necesaria a la época de privatizaciones de Menem.  Pero volviendo al tema del cine, como les decía, el título originario de esa película se cambió por considerarse excesivamente propagandístico en los tiempos del conflicto armado con los ingleses y así, plata dulce fueron las palabras que sustituyeron al contundente encabezado primigenio, que no era otro que el optimista DIOS ES ARGENTINO.





Y acabo con una viñeta del humorista gráfico Sendra (también argentino) que sobre esta frase tenía su propia opinión...




10 comentarios:

  1. Hola, Mara: Muy buena entrada y muy ilustrativa. Federico Lupi también es uno de mis actores preferidos, junto a Ricardo Darín. Muy bueno el chiste gráfico.
    Buen fin de semana. un abrazo

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  2. Gracias Selegna. En efecto Ricardo Darín también es un actor estupendo pero siempre he tenido predilección por Luppi, tiene una filmografía muy extensa y muy buena planta, por cierto ;)

    Buen fin de semana a ti también, un abrazo.

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  3. Hola Mara.

    Buen repaso de estos títulos argentinos.

    A mi de Luppi, me gusta mucho, me encanta, "Un lugar en el mundo".

    Tengo que recuperar la de "Martín Fierro", ya no me acuerdo de ella. Me gusta mucho su historia.
    Lo último que tengo presente son esos versos maravillosos que incluye el gran Calamaro en sus canciones.

    Un abrazo

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    1. Un lugar en el mundo es ,efectivamente, una preciosa película. Y Calamaro un trovador.

      Que tengas un buen finde, Noodles.

      Un abrazo.

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  4. El cine argentino es muy bueno, me gusta mucho El aura, está entre mis favoritas, Darín es el actor que más me agrada aunque es ubicuo y algunas de sus cintas no son tan buenas. La última que vi fue Norberto apenas tarde, una coproducción argentina-uruguaya. Saludos.

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    1. No he visto El Aura. Quise ir a verla cuando estuvo en cartelera y se me escapó. La buscaré ahora. La de Norberto no me suena, puede que no haya llegado a estrenarse aquí en España. Las buscaré, a mí, igual que a ti, también me gusta mucho el cine argentino, tiene gratas sorpresas. Un saludo.

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  5. Yo viví algo más de un año en Buenos Aires y guardo buenos recuerdos sobre todo del barrio de San Telmo, el más "tanguero" de todos. El título de tu entrada me ha recordado a un gigantesco mural pintado a la entrada del barrio de Boca, se veía el dibujo de Dios con la camiseta del Boca Juniors y la leyenda: "Dios es argentino y del Boca". Saludos. Borgo.

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    1. Qué suerte haber pasado una temporada por allí, Borgo. Yo nunca he ido, pero sé que es una frase popular y me hace cierta gracia. A mí me gustaría decir que Dios es del Sevilla F.C. pero últimamente no está mucho con nosotros :( Un saludo.

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  6. Yo creo que Cristinita está superconvencida de ello así como que ella es su representante en la tierra para así hacer y deshacer sin encomendarse a Dios (que para ello es plenipotenciaria)
    Yo vi jugar al Pelusa en can Barça y le cuadraba el calificativo. ¿Qué decir de Messi? O sea que si Dios no fuese argentino debe tener una casita en la Pampa cuando menos.
    Lippi muy bueno. Darin también. Y aporto un director digno de estudio, dentro de mi especialidad clásica: Hugo Fregonese.
    Saludos.

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    1. jejeje, sí, con el balón se ve que tienen cierta ayuda celestial...

      No conozco a Hugo Fregonese, así que me pondré en breve con la tarea, gracias por la recomendación.

      Un saludo.

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